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miércoles, 7 de octubre de 2009

La ciencia en España no necesita tijeras


Puedes informarte del porqué de este post en La Aldea Irreductible.

martes, 18 de agosto de 2009

De matemáticos, citas matemáticas, y otras cosas sin interés


He visto en Gaussianos la cita de Albert Bartlett:

La mayor deficiencia de la raza humana es nuestra incapacidad para comprender la función exponencial.
y me he acordado de otra de Isaac Asimov:
Puedo aseguraros que un amor no correspondido es una cosa triste; pues bien, sabed que yo amo a la matemática y ella no me hace caso.

En fin, la matemática es un amante exigente, de esas que se cabrean si no estás toda la noche en vela dándole besos en la nuca.

Pues yo paso, que son todas golfas.

domingo, 19 de julio de 2009

Del 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna

Hace 40 años la humanidad culminó uno de sus mayores logros al alcanzar el sueño de poner el primer pie en el satélite de la Tierra. La Luna dejaba de ser una pelota de queso pegada al cielo como decían los brujos para convertirse en el astro que orbita alrededor de la Tierra como decían los científicos.

Quizás debiera haber cantado un panegírico sobre la gesta épica de aquellos hombres valientes, inteligentes y visionarios que cambiaron el mundo tal y como lo habíamos conocido hasta entonces. Quizás debiera haber relatado los sentimientos de aquellos astronautas que aterrizaron sobre la Luna por primera vez sin tener muy claro, ni muy seguro, que volvieran a pisar la Tierra. Quizás debiera haber descrito las dificultades técnicas que un viaje como aquel tenía hace nada menos que cuarenta años. Quizás debiera haber que gran parte de su éxito se lo debieron a la suerte y a un riesgo controlado.

Pero debo rendirme, porque nada de lo que pudiera salir de mi enjuta pluma estaría a la altura de las instrucciones para colonizar la Luna de mi amigo Luís Ramón. Nada más cierto ni más breve:

Coges una lata y la pones encima de un cohete de 110 metros. En orbita la lata sale, da la vuelta y engancha una especie de tienda de campaña motorizada. Luego con una calculadora programable llegas a la Luna y te quedas en órbita. Entonces se separa la tienda de campaña y aterrizas en la Luna. Te das una vuelta con un traje de buzo; incluso te has llevado un coche Feber. Cuando te has cansado te metes en la tienda y despegas con un camping gas que tienes debajo del culo.

Usas la calculadora otra vez para encontrar la lata en órbita, y cuando tienes a la Tierra en la mirilla que le has quitado a la puerta de casa, enciendes un cobete y te enganchas de nuevo, ni muy rápido ni muy despacio. Dejas la lata y te metes en un tipi que tenías preparado, pero es un tipi hecho de tela asfáltica y atraviesas a atmósfera sin achicharrarte. Abres unos paracaídas gordos y caes al mar donde te recogen los helicópteros de un portaaviones nucelar.

¡Y eso fue el viaje a la luna! ¡Hace 40 años! Ahora no llegamos ni a Parla.
Al fin y al cabo no fue para tanto, ¿o sí?

Si no me creen, pueden preguntárselo a Tony Leblanc, con todo su jaleo de propergoles.


(Haz click aquí si no ves el vídeo.)

Queridos niños, ya sabéis mi admiración por el asunto este de la conquista del espacio y demás, y si no lo sabéis, os lo digo ahora. Muchos somos los que no lo vivimos entonces, pero lo disfrutamos ahora, y espero que muchos serán los que, aprovechando el aniversario, descubran la belleza del espacio, al alcance de todos sólo con mirar al cielo cuando el sol se va a dormir.

Para el aficionado, para el neófito, para el aburrido, ahí van un par de recomendaciones a cualquiera interesado en el asunto y que este fin de semana se haya perdido los miles de especiales que han puesto en televisión.

La página que en la NASA le han dedicado al 40 aniversario:
http://www.nasa.gov/apollo40th

Las fotos de The Big Picture:
http://www.boston.com/bigpicture/2009/07/remembering_apollo_11.html

El vídeo de lainformacion.com (lo vi en Fogonazos):
http://www.youtube.com/watch?v=EtjGFBTbrhA&fmt=22


[Actualizado: Un par de enlaces más]

Fotografías de los puntos de aterrizaje de las naves Apollo

Michael Collins: Apuntes de un astronauta olvidado (gracias Rodros!)
http://fogonazos.blogspot.com/2009/07/el-cuaderno-del-astronauta-olvidado.html


Desmontando la teoría de la conspiración


Unas cuantas fotos más de la Luna, el ambiente y demás

Porqué los rusos no llegaron a la Luna

Los cazadores de mitos (mythbusters) y el fraude lunar

Fotos panorámicas de la Luna

martes, 3 de marzo de 2009

Del principio antropológico débil y el tío ese de la silla de ruedas

Big Bang


“Un ejemplo del uso del principio antropológico débil consiste en "explicar" por qué el big bang ocurrió hace unos diez mil millones de años: se necesita aproximadamente ese tiempo para que se desarrollen seres inteligentes. Para llegar a donde estamos tuvo que formarse primero una generación de previa de estrellas. Estas estrellas convirtieron una parte del hidrógeno y del helio originales en elementos como carbono y oxígeno, a partir de los cuales estamos hechos nosotros. Las estrellas explotaron luego como supernovas, y sus despojos formaron otras estrellas y planetas, entre ellos los de nuestro sistema solar, que tiene alrededor de cinco mil millones de años. Los primeros mil o dos mil millones de años de la existencia de la Tierra fueron demasiado calientes para el desarrollo de cualquier estructura complicada. Los aproximadamente tres mil millones de años restantes han estado dedicados al lento proceso de la evolución biológica, que ha conducido desde los organismos más simples hasta seres que son capaces de medir el tiempo transcurrido desde el big bang.

Poca gente protestaría de la validez o utilidad del principio antropológico débil. Algunos, sin embargo, van mucho más allá y proponen una versión fuerte del principio. De acuerdo con esta nueva teoría, o hay muchos universos diferentes, o muchas regiones diferentes de un único universo, cada uno con su propia configuración inicial y, tal vez, con su propio conjunto de leyes de la ciencia. En la mayoría de estos universos, las condiciones no serían apropiadas para el desarrollo de organismos complicados; solamente en los pocos universos que son como el nuestro se desarrollarían seres inteligentes que se harían la siguiente pregunta: ¿por qué es el universo como lo vemos? La respuesta, entonces, es simple: si hubiese sido diferente, ¡nosotros no estaríamos aquí!”

— Stephen W. Hawking, Historia del tiempo.



[Actualizado]

Para dar más énfasis a la teoría del principio antropológico débil y, sobre todo, para contentar a Horus, nuestro dios entre mortales, incluimos una foto de nuestra nueva musa, Danica Patrick, clara muestra de uno de esos "organismos complicados" a los que se refiere Hawking.

domingo, 25 de enero de 2009

Del karma, los amigos, y el equilibrio del Universo

my name is earl karmaYa dijimos aquello de que el Universo se mantiene en equilibrio, pero lo que no dijimos es que, casi siempre, lo hace devolviendo a cada uno lo que ha dado al prójimo.

¿Cuántos de nosotros podemos decir sinceramente que al volver la vista atrás no vemos recuerdos de los que, si no nos avergonzamos, no podemos decir como poco que no estamos orgullosos?

Mi amigo Nacho, que me conoce desde hace tanto tiempo como para decirme "me acuerdo de cuando tu padre llamó a mi casa para decir que ya habías nacido", sabe que siempre he sido un grandísimo cabronazo. Fue él el que me introdujo en el concepto del karma mientras se obstinaba en repetirme una y otra vez aquello de "el karma, piensa en el karma" cada vez que me estaba divirtiendo con algo (léase: jodiéndole la vida a alguien).

La RAE define el karma como la "energía derivada de los actos que condiciona cada una de las sucesivas reencarnaciones, hasta que se alcanza la perfección".

Antes de que me digáis que el karma está a la altura científica del horóscopo, los posos del café, el gran hermano o el especial chotacabras de cuarto milenio, os diré que el karma ya fue identificado con éxito por la comunidad científica hace siglos. Es lo que Isaac Newton llamó "Tercera Ley de Newton" o "Ley de acción y reacción":

Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en direcciones opuestas.
Si culturas milenarias le han dado nombre un nombre tan rimbombante a un concepto tan intuitivo como el "haz el bien y no mires a quién", es porque, socialmente, es algo que ha beneficiado a la evolución social del grupo.

Dice la wikipedia que el karma no implica solamente las acciones físicas (como matar a otro ser humano). Habría tres factores que generan reacciones: los actos, las palabras y los pensamientos. Algo así como "si no te comportas como un hijo de puta, pero en el fondo lo eres, da igual lo bueno que seas de cara a la galería". Tú lo sabes, el karma lo sabe: estás jodido.

Sé que soy un mal amigo, lo reconozco. Podría decir que tengo facilidad para entablar amistad, pero soy nefasto cuidando los amigos que ya tengo. Y no es que los trate mal deliberadamente, pero reconozco que mis amigos me cuidan mucho más de lo que yo los cuido a ellos.

No hace mucho le hice un feo tremendo a uno de ellos cuando no fui a su boda por motivos tan peregrinos como estrafalarios. Podría ser tan hipócrita como para decir que fue "por causa justificada", pero fallarle a un amigo, y más en circunstancias tan personales, es injustificable. Pero, pese a todo lo que hemos dicho, el karma tiene a veces poderosos enemigos, porque, aunque no os lo creáis, por mal que me haya portado con mi amigo, sigo teniendo su amistad.

Queridos niños: he sido un hijo de puta toda la vida, y por lo visto me ha llegado el momento de pagar por ello. Si estáis a tiempo, enderezad vuestras vidas, haced el bien, hablad de hacer el bien, pensad en hacer el bien y esperad a tener un Z4. Lo he visto, y sé que si eres puro de espíritu, de palabra y de obra, es posible. Eso sí, no me toméis a mí como ejemplo.

Os deseo mucha suerte en la empresa.

domingo, 7 de diciembre de 2008

De vaqueros, físicos, y un par de historias no relacionadas

Cowboy duelEsta semana tuve, por razones que espero explicar en otro post (que intentará servir de disculpa, pero no de descargo), vacaciones hasta el jueves.

Vacaciones difusas; en primer lugar porque no acudí a aquello que originó que las pidiera (haciendo un feo que será difícil de enmendar, por mucho post que escriba al respecto), y en segundo porque estuve malo la mitad de los días (sufro el conocido por los médicos como "síndrome Ventura", consistente en enfermar cada vez que tengo vacaciones a la vista).

Pero no todo hubieron de ser malos momentos. Aproveché para ir a saludar a una amiga de la Universidad. Y digo saludar cuando debiera estar hablando de una visita cuasi-profesional, pero creo que mis lectores ya saben sobradamente que lo más profesional que he hecho en los últimos 2 años han sido las fotos del Martini Legends, y eso contando con que el 99% de las fotos fueron obtenidas con el famoso método de "bombardeo por saturación".

Disfruté de más de una hora de animada charla hablando de lo divino y lo humano, el pasado, el presente y el futuro de la formación universitaria en España, y de más cosas que quedarán en el secreto de sumario.

No recuerdo muy bien cómo siguieron los derroteros de la conversación, pero, para variar, desde la crisis que tenemos encima acabamos hablando de George Gamow y de la mutua afición de ambos por su libro por excelencia, la Biografía de la Física que ya mentamos aquí al hablar del sentido del humor de Niels Bohr y del conocido como Efecto Pauli.

El caso es que mi amiga (me tomo la licencia de tratarla como tal) recordó entre risas una de las muchas anécdotas que cuenta Gamow sobre Bohr: la de las pistolas. Mi cada vez más enjuta memoria volvió a dejarme en evidencia, porque no hace ni un mes que acababa de releer el libro y, sin embargo, no la recordaba.

Llegamos a sacar el libro para buscar el pasaje en cuestión que, aunque no lo encontramos en su momento, es este:

La afición de Bohr a las películas del Oeste se tradujo en una teoría desconocida para todos excepto para sus conocidos de cine [compañeros con los que iba al cine] en aquel tiempo. Todo el mundo sabe que en las películas del Oeste (al menos en el estilo de Hollywood) el pillo dispara en seguida, pero el héroe es más rápido y siempre mata al bribón. Niels Bohr atribuyó este fenómeno a la diferencia entre las acciones deliberadas y las acciones condicionadas. El bribón ha de decidir cuándo ha de echar mano de la pistola, mientras que el héroe dispara más rápidamente porque actúa sin pensar cuando ve al bribón echar mano de la pistola. Todos discrepamos de la teoría y a la mañana siguiente el autor [George Gamow siempre se trataba a sí mismo como "el autor"] se fue a una tienda de juguetes para comprar un par de pistolas de cowboy. Nosotros disparábamos sobre Bohr, que hacía de héroe, pero él nos mató a todos.

Queridos niños: ¡Y yo pensaba que me lo pasaba bien en el trabajo! ¿Cuántos de nosotros hemos acabado pegándonos tiros con pistolas de juguete para demostrar una teoría? Yo estoy deseando que surja la oportunidad. Y, si hay que hacerlo con las pistolas cargadas, por mí que no quede.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Del efecto Pauli y otras chanzas

Wolfgang Pauli

Wolfgang Ernst Pauli era un físico teórico de primera clase, y entre sus amigos su nombre será asociado siempre con el misterioso fenómeno llamado «efecto Pauli». Es sabido que todos los físicos teóricos son muy torpes en el manejo de los instrumentos experimentales y con mucha frecuencia rompen aparatos caros y complicados con sólo tocarlos. Pauli era un físico teórico tan bueno que rompía cosas en cuanto andaba por un laboratorio. El caso más convincente del efecto Pauli ocurrió un día en que el instrumental del profesor James Frank, en el Instituto de Física de la Universidad de Göttingen, hizo explosión y quedó destrozado sin razón aparente. Las investigaciones posteriores mostraron que la catástrofe se produjo exactamente a la misma hora en que un tren donde viajaba Pauli, de Zúrich a Copenhague, se detuvo cinco minutos en la estación de Göttingen.

— George Gamow, Biografía de la física

domingo, 5 de octubre de 2008

Citas: Richard P. Feynman

Richard Feynman, tan pronto ganaba el Nobel de física como tocaba la frigideira


“En el mundo real la innovación resulta muy difícil.”

— Richard P. Feynman (1918-1988)


Richard Feynman, tan pronto ganaba el Nobel de física como abría cajas fuertes que contenían los secretos del Proyecto Manhattan o tocaba la frigideira.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

La frase del día


Supongo que ninguno de los escasos lectores de este humilde blog habrá estado viviendo bajo una piedra en los últimos 22 años, que es lo que se ha tardado en construir el LHC, pero, por si acaso andan escasos de memoria, decir que hoy precisamente se ponía en marcha el inventito en cuestión, con la loable intención de desentrañarle los misterios al Universo.

Hablando de la puesta en marcha del LHC en el CERN, una periodista, enviada especialmente a Suiza para cubrir el evento, ha dicho en las noticias de Antena 3 que esta era una versión mucho más grande de experimentos que ya habían hecho antes.

Teorizando sobre si podían encontrar agujeros negros, gravitones o vete tú a saber qué, la buena señora ha soltado la siguiente perla:

"En experimentos anteriores se pudo dar con Internet [...]"

Y ya está, con esto no hay nada más que decir.

miércoles, 14 de mayo de 2008

De supernovas, el universo invisible y astrónomos del S.XVI

Una mota de polvo en el espacioHace un par de días comentaba con un amigo (sí, el de siempre) que tras un par de post a carreras de F1 y otro muy jugoso que aunaba golfas y F1 ahora tocaba hablar de ciencia o dedicar otra entrada a los lamentos. Como a los amigos por lo general no les gusta leer cómo se consumen las vidas de sus colegas, pensó rápidamente en algo relacionado con la ciencia:

No escribas un post, escribe dos: uno sobre el anuncio del gran descubrimiento que va a hacer la NASA este miércoles, y otro después de que haga el anuncio, para decir que ha sido una mierda.
La verdad es que la idea no era mala, pero entre que no me apetecía ponerme a escribir y que no me parece que este blog tenga mucho interés en el mundo científico (aunque más bien no tiene ningún interés en general) le contesté algún exabrupto y dejé pasar la oportunidad.

La noticia en sí no sólo despertó la curiosidad de los aficionados, sino que también puso en funcionamiento su imaginación; sólo por eso la NASA se merece un aplauso.

Las apuestas daban como claro ganador claro al primer agujero negro visto (permítanme la expresión) por el ser humano, aunque, como bien apuntaba un tal Alberto en microsiervos, «No creo que sea la mayoría de las que se han dicho. Más que nada por que no se busca un agujero negro en el centro de la galaxia desde los años 50, ni tampoco vida extraterrestre, que se busca desde mucho antes, ni supernovas, porque ya tenemos bastantes cazadas, ni la demostración de la teoría de supercuerdas, porque es de los 60-70. Tiene que ser algo que se lleve buscando desde los años 50 y que probablemente sea teórico desde mucho antes.»

Y en esas estábamos, cuando finalmente la NASA hizo su anuncio.

El patio de mi casa es particular...En mi ignorancia, que es muy grande y fuerte, cuando vi la foto con el pie que rezaba Supernova remnant G1.9+0.3 no pude seguir leyendo y pensé que eran los restos de la supernova que en su momento vio Tycho Brahe. Cito de wikipedia:

En 1572, cuando tenía 26 años de edad, Tycho observó una supernova en la constelación de Cassiopeia. En aquella época se creía en la inmutabilidad del cielo y en la imposibilidad de la aparición de nuevas estrellas pero el brillo de ésta era incontestable. Inicialmente la estrella era tan brillante como Júpiter, pero pronto superó la magnitud -4, siendo visible incluso de día. Poco a poco fue desvaneciéndose hasta dejar de ser visible hacia marzo de 1574. Cuando Tycho publicó las observaciones detalladas de la aparición de esta supernova se convirtió instantáneamente en un reputado astrónomo. Llamó a la estrella Stella Nova.

Tras décadas de observación de Tycho Brahe, los progresos en cuanto a las teorías planetarias no parecían ir a la par de los esfuerzos llevados a cabo tanto por él como por sus ayudantes. Y aquí entró en juego Kepler, quien, a partir de las observaciones de Brahe enunció las famosas Leyes de Kepler:
  • Todos los planetas se desplazan alrededor del Sol describiendo órbitas elípticas, estando el Sol situado en uno de los focos
  • El radio vector que une el planeta y el Sol barre áreas iguales en tiempos iguales.
  • Para cualquier planeta, el cuadrado de su período orbital (tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del Sol) es directamente proporcional al cubo de la distancia media con el Sol.
Estas leyes definían el movimiento planetario con una exactitud nunca vista, aunque sería Newton quien más tarde enunciara la Ley de Gravitación Universal a partir de la tercera ley de Kepler.

Es curioso que, al igual que hiciera Brahe, también Kepler pudo observar una supernova, en 1604.

Esta es una de esas historias que se recogen en cualquier libro de divulgación que se precie de serlo, así que basta con haber leído un par de ellos para que se te vengan de inmediato Brahe y Kepler a la cabeza en cuanto alguien dice supernova.

Pero volvamos al descubrimiento de la de la NASA, porque las que vieron Brahe y Kepler estaban descubiertas y redescubiertas, aunque yo no lo supiera.

La explosión de esta supernova ocurrió hace 140 años. Quizás puedan parecer muchos, pero considerando que el nacimiento del Universo se produjo hace unos 14.000 millones de años, si lo comparamos con los 80 años que puede vivir una persona equivale a decir que sucedió hace algo así como 25 segundos, bastante menos que lo que tardamos en ir al baño, y no estamos hablando de un fenómeno tan habitual como este último.

¿Y qué tiene esta supernova de particular? Pues que no pudo verse en el espectro de luz visible porque
ocurrió en un punto cercano al centro de la galaxia, embebido en una densa nube de gas y polvo. Esto hizo que su luz palideciese un billón de veces (en luz óptica) en comparación a una supernova que no hubiese sido velada. Sin embargo, los restos que provocó (G1.9+0.3) han podido observarse ahora mediante rayos x y radio imágenes. [cito de aquí].
Vamos, que hace 140 años teníamos una supernova en el patio de detrás como quien dice, pero que no pudimos verla porque lo teníamos lleno de polvo cósmico.

Queridos niños: para variar, no puedo expresar con palabras la sensación de pequeñez que, una vez más, me ha invadido al ver las imágenes de esta G1.9+0.3. La capacidad de sorprenderme —sorprendernos— del Universo nunca decae.



Foto: http://observatorio.info/2007/09/volando-por-el-espacio. Está en tamaño gigante aquí.
La foto de Chandra: http://chandra.harvard.edu/photo/2008/g19/g19.jpg

domingo, 20 de abril de 2008

De lo que leo, la gente que vende su alma, y otras cosas igualmente entretenidas

Test para saber si tienes almaHay momentos en la vida en que nos ponemos filosóficos. Los que siguen mis desvaríos saben que vengo cargando últimamente con un desasosiego espiritual del que no tengo muy claro el motivo, pero que, por qué no decirlo, me jode bastante. ¿Y qué tiene que ver lo uno con lo otro? Pues que a la vista de la desazón más de un amigo (y más de dos, pero menos de cuatro) me aconsejaron que me buscara un hobby.

Cualquiera hubiera pensado aquello tan elegante de "hay que follar más, que menos no se puede", pero como me han dicho que eso de follar es muy cansado, a mí me dio por retomar la lectura, una de esas "aficiones sanas" si, como el alcohol, se toma con moderación. Pero como tengo lo mismo de moderado que de tolerante, lo que debiera haber sido sano divertimento se ha convertido —cómo no— en causa de nuevas aflicciones y disyuntivas filosóficas.

Además de con el sexo, la gente normal disfruta con lecturas ligeras. No es de extrañar que entre los libros más vendidos de no ficción esté mi buen amigo Sisar Millán, o que Ken Follet (que siempre me ha sonado a Kete Follen) y Harry Potter estén en lo alto de las listas de ficción.

Pero no estamos hablando de gente normal. A mí me dio por leerme completa la colección de Ciencia y Técnica de Alianza Editorial y, a partir de ahí, cualquier libro que recomendaran en los enlaces de "Lo que leo de ciencia" que está ahí a la derecha.

Y si una cosa llevó a la otra, la otra llevó a mi amigo el que me calienta la cabeza a regalarme (y yo se lo agradezco) el libro de Roger Penrose El camino de la Realidad: Una guía completa a las Leyes del Universo. Para el que no lo haya visto, se trata de un tomo de 1.500 páginas que debe pesar algo así como un kilo y medio, y que, lo abras por donde lo abras, te muestra una serie de fórmulas tan bellas como inextricables. No es cómodo abrir un libro al azar y encontrarte algo como "Teoría cuántica de campos: antipartículas en QFT", así que ahí está, con el señalador puesto en la página 47, donde acaba el prefacio, los agradecimientos y el prólogo, a la espera de que algún día tenga los arrestos para comenzar a leerlo.

Mientras llega ese momento, siguen cayendo otros libros menos intensos, pero más comprensibles. Y no piensen que por ello son menos jocosos, no.

Un ejemplo claro está en la explicación que el premio Nobel de Física Richard P. Feynman, del que ya hablamos por aquí, hace de la gravitación universal en sus famosas Lecciones de Física:

El hecho de que la ley de gravitación es verdadera a distancias mayores viene indicado en la figura 5.8*. Si alguien no puede ver aquí la gravitación en acción, es que no tiene alma. Esta figura muestra una de las cosas más bellas que hay en el cielo: un cúmulo globular de estrellas. Todos los puntos son estrellas. [...] Está claro que la gravitación existe a estas dimensiones enormes, quizá 100.000 veces mayores que el tamaño del Sistema Solar.
* La figura 5.8 se refiere a la foto del cúmulo globular M80 (NGC 6093).

La física gravitatoria aplicada a la vida diaria: igual que pueden pedirle a su esposa/novia/prostituta de confianza que orine sobre un tubito de plástico para saber si está embarazada, puedes emplear este sencillo test para cerciorarte de que la persona que se sienta a tu lado tiene alma: muéstrale la foto del cúmulo globular M80 y pregúntale si aprecia la gravitación en acción. Si dice que no, llama a un exorcista.

También es cierto que habrá quien se haya deshecho voluntariamente de su alma, ya sea porque no la usaba para nada o porque la cambió por algo que le hacía más ilusión. Así a bote pronto se me vienen a la cabeza dos ejemplos:

  • Robert Johnson, que vendió su alma al diablo en el cruce de la autopista 61 con la 49 a cambio de tocar blues mejor que nadie, y
  • mi amigo Javión, que cambió su alma por una piel de cochinillo de Segovia.
Sinceramente, no sé quién hizo mejor negocio de los dos, aunque a la vista de que mi amigo ahora tiene su propia empresa (www.xegher.com), se levanta a las 10 de la mañana y vive apartado de las incomodidades —y de las ventajas— de las grandes ciudades, y que Robert Johnson murió envenenado, creo que el que más ganó con el cambio fue mi amigo.

Queridos niños: poco queda hoy por añadir que tenga menos sentido que lo ya dicho. Claro que, como diría Sancho Panza, "Allá van leyes do quieren reyes".

Foto: http://www.spacetelescope.org/images/html/opo9926a.html

domingo, 3 de febrero de 2008

De majaderos, tontos, bobos, cretinos... y de mí mismo

¡Cada día más tonto!No sé lo que me pasa, pero cada día me siento más y más tonto. Sí, ya sé que me repito, pero es que para mí es un problema serio.

Alguno pensará que no será para tanto, o que aunque ahora sea un completo idiota seguramente nunca haya sido mucho más listo, y es cierto. Pero por lo menos antes era capaz de disimulármelo a mí mismo (aunque dudo que funcionara con los demás), o quizás es que convivía con ello más dignamente.

Y el caso es que, por tonto que sea, fuera o fuese, nunca había necesitado ser mucho más listo de lo que era. Quizás fuera por conformismo, por desinterés o porque estaba inmerso en un mundo de banalidades que me exigían poco intelectualmente.

¿Y qué hago ahora que me exija intelectualmente? Cualquiera pensará que estoy trabajando de tapadillo en un proyecto de la NASA para mandar sondas espaciales más allá del sistema solar con algún sistema de propulsión supereficiente basado en aprovechar las radiaciones solares o algo así, pero no es nada más lejos de la realidad.

En lo que ando inmerso es en devorar libros de divulgación científica. Sí, esos libros de ciencia para idiotas, donde no hay fórmulas y todo se explica con analogías que podría comprender un niño de cinco años. Y aquí debo gritar, como diría Groucho:

¡Rápido! ¡Que me traigan un niño de cinco años!

Acabo de mirar la estantería y además de que ya hay una balda llena de libros de bolsillo de la línea de ciencia de Alianza Editorial, la siguiente está salpicada de libros de Asimov, el de Bryson y unos cuantos de preguntas curiosas de New Sciencist. Sí, claro, en inglés, que uno es idiota, pero resultón.

Precisamente uno de los últimos libros que he leído es el de las memorias de Richard Feynman, muy apropiadamente llamado ¿Está Vd. de broma, Sr. Feynman?. Por lo que en él se cuenta, este Feynman, que trabajó en el proyecto Manhattan y fue Premio Nobel de Física en 1965, debía ser un personaje de cuidado. Mientras desarrollaban la bomba atómica él se dedicaba a abrir cajas fuertes, a inventar travesuras y a intercambiar mensajes en clave con su mujer para burlar las revisiones que había en la base de los Álamos.

En los años 50, el pobre Feynman fue invitado a un congreso llamado "ética de la igualdad", y en él fue incluido en un grupo en el que personas de distintas disciplinas iban a analizar "la ética de la igualdad en la educación". No es mi intención resumir aquí todo lo que cuenta Feynman, que es digno de leer (y de disfrutar), pero la conclusión que él mismo extraía de la conferencia que se dio al término del congreso da una idea de lo que allí se coció:

Había en esa conferencia un montón de tontos —de tontos pedantes— y los tontos pedantes me crispan. Los tontos corrientes no tienen nada de malo; se les puede hablar, se les puede ayudar a salir de su situación. Pero los tontos pedantes —tíos que son imbéciles y se dedican a disimularlo a base de impresionar a la gente haciéndoles ver lo maravillosos que son a base de palabrería... ¡A ESOS NO PUEDO AGUANTARLOS! Un tonto ordinario no es un estafador; un tonto ordinario no es más que eso, tonto. Y ya está. ¡Pero un tonto deshonesto es algo terrible! Y eso es lo que me encontré en la conferencia, un montón de tontos infatuados, que me sacaron de mis casillas. No estoy dispuesto a dejarme enojar de ese modo nunca más, así que no volveré a participar en conferencias interdisciplinares nunca más.

Pensarán quizás que me comparo con Feynman. No, ni por asomo. He traído esto (por los pelos, como hago siempre) porque me siento identificado con el grupo de tontos. De tontos de remate. No sé si estoy entre los pedantes o no, pero tengo claro que cada vez que abro la boca es para decir alguna sandez. Y, ¿saben qué? ni siquiera soy capaz de mantener la boca cerrada, así que, además de no hacer nada bueno, ni siquiera soy capaz de no fastidiar.

Queridos niños: Stultorum infinitus est numerus. Por pura estadística, hay que conformarse con caer en el grupo de los tontos. ¿Conformarse digo? Sí. Y es que ya se sabe aquello de "mal de muchos, consuelo de tontos".

Foto: http://www.fotomaf.com/displayimage-topn--63-17.html

martes, 29 de enero de 2008

De porqué las mujeres no pillan los chistes

No lo pillo...Es absolutamente cierto: últimamente en este vuestro (mi) blog no estábamos haciendo honor al lema con tanto orgullo reza la cabecera. Y es que de las diatribas de un misógino en la urbe hemos pasado a las mariconadas sensibleras de los últimos tiempos, y en este saco incluimos despedidas lacrimógenas, peroratas medrosas tomadas de terceros e introspecciones absurdas y timoratas. Pues sí, tienen ustedes toda la razón al quejarse y exclamar que ya está bien. Si hay que levantarse, alzar la voz y dar un puñetazo en la mesa, se da.

Y si hay que decir lo que el público quiere oír, se dice.

Por supuesto, el público ya desde tiempos de Nerón tenía muy claro que para entretenerse lo mejor es ver sangre en la arena. Quizás en una de esas luchas entre aguerridos gladiadores palmara el ídolo de la afición, pero, oiga, si no aguanta una broma no venga al pueblo. Siempre habrá otro la semana siguiente dispuesto a bregar con un negraco de 2 metros por salvar la vida, el honor y la libertad y, por encima de todo, por entretener al Emperador y a sus súbditos. ¡Que no decaiga el espectáculo!

Así que, señoras, váyanse a buscar trapitos porque aquí comienza el gran circo.

¿Y qué debe hacer el resto? Pues seguir leyendo si es que es de su gusto, porque, no lo duden, a estas alturas ya ha debido ofenderse alguna visitante casual. Y digo que se haya ofendido alguna casual porque espero que las habituales (si es que las hay) ya sepan que esto atañe a las de siempre.

¿Por qué habrían de tomarse a mal esas dueñas que yo venga aquí a decir sandeces? Aunque no lo crean, la respuesta está en los genes. O al menos eso dice el profesor Sam Shuster, del Hospital Universitario de Norfolk y Norwich, Inglaterra, que ha hecho un estudio montado en un monociclo:

Por naturaleza, los hombres son más cómicos que las mujeres debido a que poseen la hormona testosterona.

La verdad es que admiro al menda en cuestión. ¿Se hubiesen ustedes imaginado a una profesora montada en un monociclo por la calle estudiando si se ríen de ella o no?

El profesor también puntualiza algo que ya dijimos nosotros aquí hace meses:

Las mujeres hacen menos chistes que los hombres y los comediantes de sexo masculino superan en número a las comediantes de sexo femenino.

¿Qué conclusión nos lleva a inferir todas estas gilipolleces aquí referidas? Pues que si me hubieran dicho antes que mi complejo de payaso no era más que una forma de liberar testosterona, seguramente hubiera hecho un chiste y me hubiera escondido debajo de la cama (por aquello de que encerrarse en el armario es poco masculino).

Y yo me pregunto entonces: si la testosterona provoca el sentido del humor, ¿tener cara de tebeo es entonces síntoma de virilidad? Si es así no entiendo cómo es posible que no caigan las mujeres rendidas a mis pies en cuanto me ven.

Siguiendo con el artículo en cuestión, resulta que no todo son chanzas entre varones. Cuando uno es demasiado gracioso pasa de ser una compañía jocosa a ser un puto estorbo:

Neave indicó que los hombres podrían responder de manera agresiva debido a que consideran a otros hombres en monociclo como una amenaza, distrayendo la atención femenina de ellos mismos.

Y con esto ya estamos a vuelta con lo de siempre: todo gira en torno al sexo. Aunque, la verdad, es que todos sabemos lo que quieren las mujeres cuando se habla de evolución de la especie, y no me estoy refiriendo a ser más hábil en el medio en el que vivimos, a estar más adaptado al medio o a proporcionarle mejores recursos a la prole.

Queridos niños: a aquellos que "salen de caza" las noches de los fines de semana sólo me queda recomendarles que en vez de repeinarse, acicalarse y vestir sus mejores galas, la próxima vez lo que deben hacer es vestir unos pantalones anchos, calzarse unos buenos zapatones, enfundarse una nariz roja y no temer llevar una peluca de color verde. ¡Suerte!