De John von Neumann, la conducción agresiva y cantar mientras se conduce
“John von Neumann era un conductor agresivo y aparentemente temerario. El total anual de reparaciones por accidentes sumaba aproximadamente el precio de su coche. Un cruce en Princeton tenía el sobrenombre de "la esquina de Von Neumann", debido a todos los percances automovilísticos que allí tuvo. Entre sus papeles personales se guardan memorias de accidentes y detenciones por exceso de velocidad. El 16 de noviembre de 1950 Von Neumann tuvo un accidente que supuso arreglos sin importancia en la chapa. El 23 de octubre de 1951 se le multó con diez dólares por una infracción de tráfico. El 19 de mayo de 1953 fue detenido por exceso de velocidad en la autopista West Side en Nueva York. El 15 de julio de 1953, apenas dos meses después, alcanzó a un coche aparcado, dañando su puerta, en Santa Mónica. [...] Cuthbert Hurd, por entonces director del departamento de ciencias aplicadas de IBM, me comentó que el problema de Von Neumann tenía más que ver con el canto que con el alcohol: giraba el coche a un lado y a otro, moviendo el volante al compás de la música. Cuando Von Neumann condujo hasta las oficinas de IBM en Poughkeepsie, Nueva York, fue citado judicialmente varias veces por infracciones de tráfico en la ciudad de Nueva York; mandó las multas a IBM, que tenía una oficina en el bajo Manhattan situada, muy convenientemente, cerca del Ayuntamiento.” |
— William Poundstone, El dilema del prisionero. |
Queridos niños: hablábamos hace poco de la conducción colérica. Como vemos, nada tiene que ver con la conducción musical. Sólo os pido una cosa: si bebéis estas Navidades, no cojáis el coche.

