De unos minutos musicales, Mozart, Chopin y los Monty Python
Más de una vez he pensado que debería cambiar mis hábitos insalubres y procaces consistentes en escribir sandeces todos los domingos y optar por reemplazar mis habituales enajenaciones por historias de interés humano, como por ejemplo el concurso de lanzamiento de huesos de aceituna de Cieza.
Otra posibilidad es la que me plantea mi colega y amigo No a todo: cada domingo se marca un post musical instructivo, culto, deleitable y elegante. Como yo no soy culto, ni elegante, ni instructivo ni mucho menos deleitable, lo de compartir música clásica es un modo de proceder que no va conmigo.
Los habituales ya saben que a mí me va más el rollo lúdico-surrealista apoyado en datos inútiles traídos por los pelos para justificar las sandeces que digo. Hoy traigo un post musical, sí, pero en vez de poner música a secas, voy a plantear un juego. (No, señora, no hay más premio que el gozo de disfrutar de la música y, si es posible, animar a algún despistado a que escuche algo más aparte de la sintonía del diario de Patricia.)
En fin, voy a plantear una pregunta que, como todas las que me hago, creo que nadie sabrá responder: ¿Qué tienen que ver Mozart, Chopin y los Monty Python?
Empezamos con el austríaco: En 1787 Wolfgang Amadeus Mozart compuso una de sus óperas más famosas: Don Giovanni. Con libreto de Lorenzo da Ponte, cuenta la historia de Don Juan, y en ella "se incluye la ópera seria en el personaje de Donna Anna, la buffa en los personajes de Leporello y Zerlina y una mezcla de ópera seria y buffa en el personaje de Donna Elvira". Asesinatos, engaños, fornicio, ligoteo y condenación eterna para Don Juan en lo que podría ser un Aquí hay tomate de finales del siglo XVIII (y con esto seguro que me he ganado un par de insultos en los comentarios).
De esta ópera extraigo el La ci darem la mano, el dueto en el que Don Giovanni camela a la pobre Zerlina con intenciones poco honestas:
(Haz click aquí si no ves el vídeo, o haz click aquí si quieres verlo con subtítulos en español, ¡y cantado por una china!)
Vamos ahora con Frédéric Chopin, que convivió con Franz Liszt y que junto a él redefinió la producción musical y la técnica pianística conocida hasta entonces.
El caso es que el polaco escribió una serie de variaciones sobre el La ci darem la mano, y de esas variaciones extraigo este fragmento:
(Haz click aquí si no ves el vídeo)
¡Ay, ay! ¿Y cómo voy ahora a enlazar el tema con los Python? Pues no me pregunten por qué, pero la primera vez que escuché las variaciones de Chopin sobre el La ci darem la mano, me acordé inmediatamente de La canción del leñador y el coro de policía montada del Canadá.
No es justo que sea yo el que diga si se parece o no, así que juzguen ustedes mismos:
(Haz click aquí si no ves el vídeo)
Queridos niños: con esto hemos terminado. Espero que a nadie le sorprenda el desvarío, pues ya es por todos conocidos que vivo en la locura, Q.E.D.





