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domingo, 6 de septiembre de 2009

De unos minutos musicales, Mozart, Chopin y los Monty Python

Más de una vez he pensado que debería cambiar mis hábitos insalubres y procaces consistentes en escribir sandeces todos los domingos y optar por reemplazar mis habituales enajenaciones por historias de interés humano, como por ejemplo el concurso de lanzamiento de huesos de aceituna de Cieza.

Otra posibilidad es la que me plantea mi colega y amigo No a todo: cada domingo se marca un post musical instructivo, culto, deleitable y elegante. Como yo no soy culto, ni elegante, ni instructivo ni mucho menos deleitable, lo de compartir música clásica es un modo de proceder que no va conmigo.

Los habituales ya saben que a mí me va más el rollo lúdico-surrealista apoyado en datos inútiles traídos por los pelos para justificar las sandeces que digo. Hoy traigo un post musical, sí, pero en vez de poner música a secas, voy a plantear un juego. (No, señora, no hay más premio que el gozo de disfrutar de la música y, si es posible, animar a algún despistado a que escuche algo más aparte de la sintonía del diario de Patricia.)

En fin, voy a plantear una pregunta que, como todas las que me hago, creo que nadie sabrá responder: ¿Qué tienen que ver Mozart, Chopin y los Monty Python?

Empezamos con el austríaco: En 1787 Wolfgang Amadeus Mozart compuso una de sus óperas más famosas: Don Giovanni. Con libreto de Lorenzo da Ponte, cuenta la historia de Don Juan, y en ella "se incluye la ópera seria en el personaje de Donna Anna, la buffa en los personajes de Leporello y Zerlina y una mezcla de ópera seria y buffa en el personaje de Donna Elvira". Asesinatos, engaños, fornicio, ligoteo y condenación eterna para Don Juan en lo que podría ser un Aquí hay tomate de finales del siglo XVIII (y con esto seguro que me he ganado un par de insultos en los comentarios).

De esta ópera extraigo el La ci darem la mano, el dueto en el que Don Giovanni camela a la pobre Zerlina con intenciones poco honestas:


(Haz click aquí si no ves el vídeo, o haz click aquí si quieres verlo con subtítulos en español, ¡y cantado por una china!)

Vamos ahora con Frédéric Chopin, que convivió con Franz Liszt y que junto a él redefinió la producción musical y la técnica pianística conocida hasta entonces.

El caso es que el polaco escribió una serie de variaciones sobre el La ci darem la mano, y de esas variaciones extraigo este fragmento:


(Haz click aquí si no ves el vídeo)

¡Ay, ay! ¿Y cómo voy ahora a enlazar el tema con los Python? Pues no me pregunten por qué, pero la primera vez que escuché las variaciones de Chopin sobre el La ci darem la mano, me acordé inmediatamente de La canción del leñador y el coro de policía montada del Canadá.

No es justo que sea yo el que diga si se parece o no, así que juzguen ustedes mismos:


(Haz click aquí si no ves el vídeo)

Queridos niños: con esto hemos terminado. Espero que a nadie le sorprenda el desvarío, pues ya es por todos conocidos que vivo en la locura, Q.E.D.

domingo, 26 de agosto de 2007

F1: GP Turquía 2007

Tengo el firme convencimiento de que describir los sentimientos sin emplear tópicos, sin caer en redundancias, sin ser huero y sin acabar en un pasteleo insoportable, está reservado a los grandes genios de la literatura universal. Sin embargo, los pobres humildes ignorantes que vivimos hoy en día contamos con una herramienta casi tan fuerte como la facundia, mucho más fácil de usar, e igualmente descriptiva: las referencias cinematográficas. Y me van a tener que permitir que, hoy, use una de estos referencias, porque me veo totalmente incapacitado para describir lo que siento si no es tirando de una película que, espero, todos conozcan: Amadeus.

Grazie, Signore!Nos situamos en la Viena de finales del siglo XVIII: el músico Salieri ha entregado su vida y su castidad a Dios para recibir la inspiración que anhela. Ruega porque cada nota, cada frase, cada pasaje, le vengan directamente inspirados por la gracia de Dios. Cuando Salieri termina de escribir alza los ojos, observa el crucifijo y exclama: "Grazie, Signore!". Pero aparece Mozart, un joven presuntuoso, lujurioso, obsceno, infantil, y extremadamente talentoso que le humilla ante el rey y ante la corte con su capacidad musical. Y he aquí donde viene la referencia que quiero usar: Salieri vuelve a levantar la mirada hacia el crucifijo para exclamar el "Grazie, Signore!", pero ya no hay agradecimiento ni sumisión en su mirada, sino indignación y rabia.

¿Por qué, Dios mío, permites que pasen cosas como ésta? Un doblete de Ferrari, una victoria escandalosa de Massa saliendo desde la pole, la vuelta rápida de Raikkonen... ¡y una carrera tan aburrida!

¿Barbarroja? No, un coñazoDescribir el GP de Turquía debiera ser fácil, pero no lo es. Si tuviera que hacerlo en tres palabras, diría: "calor, atasco, curva 8". ¿Cómo dice, señora? ¿Que con esto está todo dicho? Bueno, sí, creo que al final ha sido bastante más fácil de lo que pensaba.

A los incautos que madrugaran (el domingo, que la del sábado hay que darla en diferido, por supuesto) para ver la GP2 no les descubriré nada cuando les diga que, si bien el circuito es nuevo, está diseñado y construido por "el mago de la F1" Herman Tilke (mago en llevarse la pasta, infiero) y se supone que tiene excelentes puntos de adelantamiento, la única posibilidad de dejar atrás al que tienes por delante es, literalmente, pasarle por encima.

También van las golfas a TurquíaAsí que, otra vez, conseguir la pole iba a ser vital para el ulterior desarrollo de la carrera. En una sesión en la que Bobato reservó los gritos para la carrera del domingo, Massa hizo (otra vez) pole. Hamilton fue segundo, seguido de Kimi y Alonso.

¿La carrera? Bueno, realmente hubieron dos hechos destacables. El primero, que los McLaren se quedaron clavados en la salida, lo que propició que Raikkonen adelantara a Hamilton por un lado mientras el negrito saludaba a su padre con la gorra, y que los dos BMWs lijaran a Alonso: Kubica por el exterior y Heidfeld por el interior. Incontestables. ¿El otro hecho a destacar? Pues que las oraciones de Alonso, del calvo, del gordo y de las hermanitas del santo elastómero fueron escuchadas por el dios Mandril, y a Hamilton le reventó un neumático cuando rodaba tercero a falta de pocas vueltas del final.

Tras estar sexto en el primero paso por meta, pintaban bastos para Alonso. Sin embargo los BMW, con eso de que estaban en Estambul y fuera de Madrid no se tiene que pagar el céntimo sanitario, aprovecharon para repostar pronto y ahorrarse unos nada despreciables 48 céntimos. Esta estrategia permitió que Alonso les adelantara en la primera parada, cuando ya había perdido demasiado tiempo como para pensar en el podio.

¡Zas! ¡en toda la boca!Sin embargo, las cosas se le volvieron a poner de cara a Alonso cuando el neumático delantero derecho de Hamilton dijo basta. Sí, en su segunda parada ya se vio el neumático delantero derecho de Massa totalmente destrozado, pero, ya saben, a los periodistas españoles les importa más decir que Hamilton se folla a la hija del jefe que observar algo mínimamente digno de mentar.

¿Resultado final? Massa, saliendo de la pole, primero. Kimi, saliendo tercero y sin verse inquietado en ningún momento, segundo. Alonso tercero, Heidfeld cuarto, Hamilton quinto y Kovalainen sexto. Rosberg acabó séptimo adelantando a Kubica, que se vio perjudicadísimo por la estrategia de carrera.

Sin embargo, no todo van a ser quejas, aunque bien pudiera ser. Quiero recordar a Trulli y reconocerle el mérito que ha tenido hoy. Con un coche que bien podrían decirnos que está construido con piezas de desecho de desguaces la Torre, ha remontado hasta la 16ª posición final tras haberse quedado cruzado en el medio de la pista en la primera curva cuando Fisichella le ha dado un besito en el culo (¡es una forma de hablar, por el amor de Dios! ¡nada de mariconadas aquí!).

¡Arg! ¡Pero si es que tan aburrida ha sido la carrera que sólo ha habido un abandono!

Queridos niños, cuando lo único que puedo añadir como corolario es que Alonso apareció con barba el jueves y se afeitó para la carrera, porque "no le gustaba ni a su abuela", creo que algo pasa con la F1. Así que, como ha ganado Ferrari, yo digo:

Grazie, Signore!

[Actualizado]
El experto se ha jugado el tipo con su señora para traernos una jugosa crónica, aunque, con lo poco que hay que comentar, lo mejor son las fotos.
El sábado, el anaconda aún tenía fe en la humanidad, en Ecclestone y en el ratoncito Pérez, pero pasada la carrera no lo ve tan claro. Con todo, un exhaustivo análisis digno (una vez más), de leerse.

lunes, 14 de mayo de 2007

Cita: Così fan tutte

Fiordiligi y Dorabella, dos golfas como tantas otras.Così fan tutte es una de las óperas de Mozart de las que Lorenzo da Ponte escribió el libreto, junto con el Don Giovanni y Le nozze di Figaro (Las bodas de Fígaro).

Resumiendo la trama, don Alfonso hace una apuesta con Ferrando y Guglielmo, novios respectivamente de Dorabella y Fiordiligi, hermanas napolitanas. Tanto Ferrando como Guglielmo afirman que ellas son incapaces de engañarles, mientras que don Alfonso les dice que, como es de razón, no se fíen de ninguna mujer.

En el curso de la apuesta, Ferrando y Guglielmo se disfrazan para intentar enamorar cada uno a la novia del otro, y verificar así si les son fieles. Con pocas palabras, como suele decirse, se rinden las dos a los brazos de los nuevos amantes, con lo que tanto uno como otro se percatan de lo golfas que eran en realidad las dos malas pécoras.

Antes de descubrir el engaño a los dos súcubos, don Alfonso lanza un alegato en defensa de las que no merecen ninguna:

Tutti accusan le donne, ed io le scuso
Se mille volte al dì cangiano amore;
Altri un vizio lo chiama ed altri un uso,
Ed a me par necessità del core.
L'amante che si trova alfin deluso
Non condanni l'altrui, ma il proprio errore;
Già che giovani, vecchie, e belle e brutte,
Ripetetel con me: "Così fan tutte!"

Me van a permitir que lo traduzca personalmente (lo que le da la posibilidad de que haya metido la pata hasta el corvejón, como quien dice), visto que no me satisface ninguna de las pocas que he encontrado:

Todos acusan a las mujeres, y yo las disculpo
Si mil veces al día cambian de amor;
Unos lo llaman vicio y otros costumbre,
Y a mí me parece necesidad del corazón.
El amante que se encuentra a sí mismo finalmente desilusionado
No debería condenar el ajeno, sino el propio error;
Ya sea joven, vieja, o bella o fea,
Repetid conmigo: "¡Todas hacen lo mismo!"

Queridos niños, al que esté pensando que esto va con segundas, que se lo quite rápidamente de la cabeza; no va con segundas porque el mensaje es bien claro:
¡Son todas golfas!
(menos mi madre y mi hermana)