De majaderos, tontos, bobos, cretinos... y de mí mismo
No sé lo que me pasa, pero cada día me siento más y más tonto. Sí, ya sé que me repito, pero es que para mí es un problema serio.
Alguno pensará que no será para tanto, o que aunque ahora sea un completo idiota seguramente nunca haya sido mucho más listo, y es cierto. Pero por lo menos antes era capaz de disimulármelo a mí mismo (aunque dudo que funcionara con los demás), o quizás es que convivía con ello más dignamente.
Y el caso es que, por tonto que sea, fuera o fuese, nunca había necesitado ser mucho más listo de lo que era. Quizás fuera por conformismo, por desinterés o porque estaba inmerso en un mundo de banalidades que me exigían poco intelectualmente.
¿Y qué hago ahora que me exija intelectualmente? Cualquiera pensará que estoy trabajando de tapadillo en un proyecto de la NASA para mandar sondas espaciales más allá del sistema solar con algún sistema de propulsión supereficiente basado en aprovechar las radiaciones solares o algo así, pero no es nada más lejos de la realidad.
En lo que ando inmerso es en devorar libros de divulgación científica. Sí, esos libros de ciencia para idiotas, donde no hay fórmulas y todo se explica con analogías que podría comprender un niño de cinco años. Y aquí debo gritar, como diría Groucho:
¡Rápido! ¡Que me traigan un niño de cinco años!
Acabo de mirar la estantería y además de que ya hay una balda llena de libros de bolsillo de la línea de ciencia de Alianza Editorial, la siguiente está salpicada de libros de Asimov, el de Bryson y unos cuantos de preguntas curiosas de New Sciencist. Sí, claro, en inglés, que uno es idiota, pero resultón.
Precisamente uno de los últimos libros que he leído es el de las memorias de Richard Feynman, muy apropiadamente llamado ¿Está Vd. de broma, Sr. Feynman?. Por lo que en él se cuenta, este Feynman, que trabajó en el proyecto Manhattan y fue Premio Nobel de Física en 1965, debía ser un personaje de cuidado. Mientras desarrollaban la bomba atómica él se dedicaba a abrir cajas fuertes, a inventar travesuras y a intercambiar mensajes en clave con su mujer para burlar las revisiones que había en la base de los Álamos.
En los años 50, el pobre Feynman fue invitado a un congreso llamado "ética de la igualdad", y en él fue incluido en un grupo en el que personas de distintas disciplinas iban a analizar "la ética de la igualdad en la educación". No es mi intención resumir aquí todo lo que cuenta Feynman, que es digno de leer (y de disfrutar), pero la conclusión que él mismo extraía de la conferencia que se dio al término del congreso da una idea de lo que allí se coció:
Había en esa conferencia un montón de tontos —de tontos pedantes— y los tontos pedantes me crispan. Los tontos corrientes no tienen nada de malo; se les puede hablar, se les puede ayudar a salir de su situación. Pero los tontos pedantes —tíos que son imbéciles y se dedican a disimularlo a base de impresionar a la gente haciéndoles ver lo maravillosos que son a base de palabrería... ¡A ESOS NO PUEDO AGUANTARLOS! Un tonto ordinario no es un estafador; un tonto ordinario no es más que eso, tonto. Y ya está. ¡Pero un tonto deshonesto es algo terrible! Y eso es lo que me encontré en la conferencia, un montón de tontos infatuados, que me sacaron de mis casillas. No estoy dispuesto a dejarme enojar de ese modo nunca más, así que no volveré a participar en conferencias interdisciplinares nunca más.
Pensarán quizás que me comparo con Feynman. No, ni por asomo. He traído esto (por los pelos, como hago siempre) porque me siento identificado con el grupo de tontos. De tontos de remate. No sé si estoy entre los pedantes o no, pero tengo claro que cada vez que abro la boca es para decir alguna sandez. Y, ¿saben qué? ni siquiera soy capaz de mantener la boca cerrada, así que, además de no hacer nada bueno, ni siquiera soy capaz de no fastidiar.
Queridos niños: Stultorum infinitus est numerus. Por pura estadística, hay que conformarse con caer en el grupo de los tontos. ¿Conformarse digo? Sí. Y es que ya se sabe aquello de "mal de muchos, consuelo de tontos".
Foto: http://www.fotomaf.com/displayimage-topn--63-17.html


