De las cosas que te encuentras por la M-30
Las cosas de trabajar al lado de un concesionario oficial de Ferrari: uno sale del curro y, en vez de encontrarse una señora con una Picasso volviendo de la compra, se encuentra con un F430 Scuderia sin matricular.
Qué triste es ser pobre y desgraciado en la vida, aunque no haga tanto que vi otro.

(La mierda que se ve en las fotos no es del Ferrari, sino del parabrisas de mi coche)
