Los que se sorprendieron por la baja calidad del post del domingo pasado, deben saber que estoy de su lado.
Los que no se sorprendieron precisamente porque están acostumbrados a que todo lo que escribo aquí sea un completo despropósito, deben saber que les comprendo.
Los que se quedaron con el gesto torcido pensando que me había dado un ataque de estulticia mayor de lo habitual, deben saber que a ellos va dedicado este post, continuación del pasado.
Y es que, aunque no lo pareciera, la idea del post anterior no era contar una anécdota ridícula (si es que se puede llamar anécdota), sino usar dicha anécdota para introducir un post fresco, divertido y cultural.
Por todos es bien sabido que si hay algo que me gustaría tener en la vida es un Ferrari. Y si hay algo que pueda darle más enjundia a un Ferrari es... una matrícula jocosa.
Así que vamos a calcular el momento exacto en el que debo comprarme el Ferrari para que coincida precisamente con una matrícula jocunda, y que no sea GGG (que, dicho sea de paso, ya pasó).
Como dijimos el otro día, las letras elegibles para conformar la matrícula, según la D.G.T., son las siguientes: B,C,D,F,G,H,J,K,L,M,N,P,R,S,T,V,W,X,Y y Z. Es decir, 20 letras.
Para cada matrícula que empieza por una consonante determinada (digamos la B), hay 20*20 combinaciones de letras posibles con las demás consonantes, yendo desde BBB hasta BZZ. Esto es, 400 * 10.000 matrículas en total que empiezan por B, contando con las 10.000 combinaciones numéricas, que van desde el 0000 hasta el 9999, nos da 4.000.000 de posibles matrículas.
Así que, sin explicar aún por qué, pero siendo ya por todos previsible el motivo, procedemos a contar todas las matrículas posibles que empiezan entre la B y la V. Como entre la B la V hay 16 letras elegibles, esto nos da que hay 4.000.000*16 = 64.000.000, con lo que tendríamos placas como para que cada españolito tuviera un coche y aún nos sobrarían unos cuantos millones de matrículas.
Una vez contadas las matrículas que empiezan por letras entre la B y la V, empezamos con la W. Si contamos las matrículas que comienzan por WB— son 20 y podemos contar todas las siguientes hasta llegar hasta WS—. En total, entre la B y la S hay 14 letras elegibles, así que son 20*14 = 280 combinaciones de letras, o 280*10.000 = 2.800.000 matrículas más que, empezando por W, van desde WBB hasta WSZ.
Entramos ya en el selecto grupo de matrículas que empiezan por WT—. Aquí contamos WTB, WTC y WTD, así que tenemos otras 3*10.000 matrículas más antes de la nuestra.
Sumando lo que tenemos:
64.000.000 matrículas entre BBB y VZZ
2.800.000 matrículas entre WBB y WSZ
30.000 matrículas entre WTB y WTD
que en total nos da que tienen que matricularse 66.830.000 vehículos para que haya una matrícula con las letras...
WTF!
Fácil hasta aquí.
Según la D.G.T., a fecha 17 de marzo del 2008 (
http://www.dgt.es/portal/es/seguridad_vial/estadistica/matriculaciones/) las letras de la serie de la última matrícula asignada eran
GBZ.
Así que sólo tenemos que calcular el número de coches vendidos al día de promedio, sabiendo que la nueva normativa de matriculación entró en vigor el 15 de septiembre del año 2000. (
http://www.mir.es/SGACAVT/derecho/anexos/anexo18rd28221998.html)
Han sido 7 años completos (2001-2007): 365 * 7 = 2.555 días (2.556 en realidad, porque el 2004 fue bisiesto) a los que hay que añadir 16 días del año 2000, y otros 31+29+17 del 2008.
2.649 días transcurridos, pero ¿cuántos coches vendidos?
Todas las series entre
BBB y
FZZ, que son 4*400*10.000 = 16.000.000, más la serie que va desde
GBB hasta
GBZ: 20*10.000 = 200.000.
En total, en los 2.649 días transcurridos desde el 15 de diciembre del 2000 hasta el 17 de marzo del 2008, se habían matriculado 16.200.000 vehículos, lo que nos da una proporción media de aproximadamente 6.115,52 vehículos matriculados al día.
Como tienen que matricularse 66.830.000 vehículos, dividimos entre el número de vehículos matriculados de media, y nos da un total de 10927,94 días, lo que vienen a ser (aquí voy a obviar los bisiestos y la madre que los parió) unos 30 años.
Vamos, que tengo de tiempo hasta el cuarto trimestre del 2030 para ahorrar.
Queridos niños: cómo voy a molar con mi Ferrari con matrícula
WTF... dentro de 22 años.