De supernovas, el universo invisible y astrónomos del S.XVI
Hace un par de días comentaba con un amigo (sí, el de siempre) que tras un par de post a carreras de F1 y otro muy jugoso que aunaba golfas y F1 ahora tocaba hablar de ciencia o dedicar otra entrada a los lamentos. Como a los amigos por lo general no les gusta leer cómo se consumen las vidas de sus colegas, pensó rápidamente en algo relacionado con la ciencia:
No escribas un post, escribe dos: uno sobre el anuncio del gran descubrimiento que va a hacer la NASA este miércoles, y otro después de que haga el anuncio, para decir que ha sido una mierda.La verdad es que la idea no era mala, pero entre que no me apetecía ponerme a escribir y que no me parece que este blog tenga mucho interés en el mundo científico (aunque más bien no tiene ningún interés en general) le contesté algún exabrupto y dejé pasar la oportunidad.
La noticia en sí no sólo despertó la curiosidad de los aficionados, sino que también puso en funcionamiento su imaginación; sólo por eso la NASA se merece un aplauso.
Las apuestas daban como claro ganador claro al primer agujero negro visto (permítanme la expresión) por el ser humano, aunque, como bien apuntaba un tal Alberto en microsiervos, «No creo que sea la mayoría de las que se han dicho. Más que nada por que no se busca un agujero negro en el centro de la galaxia desde los años 50, ni tampoco vida extraterrestre, que se busca desde mucho antes, ni supernovas, porque ya tenemos bastantes cazadas, ni la demostración de la teoría de supercuerdas, porque es de los 60-70. Tiene que ser algo que se lleve buscando desde los años 50 y que probablemente sea teórico desde mucho antes.»
Y en esas estábamos, cuando finalmente la NASA hizo su anuncio.
En mi ignorancia, que es muy grande y fuerte, cuando vi la foto con el pie que rezaba Supernova remnant G1.9+0.3 no pude seguir leyendo y pensé que eran los restos de la supernova que en su momento vio Tycho Brahe. Cito de wikipedia:Tras décadas de observación de Tycho Brahe, los progresos en cuanto a las teorías planetarias no parecían ir a la par de los esfuerzos llevados a cabo tanto por él como por sus ayudantes. Y aquí entró en juego Kepler, quien, a partir de las observaciones de Brahe enunció las famosas Leyes de Kepler:En 1572, cuando tenía 26 años de edad, Tycho observó una supernova en la constelación de Cassiopeia. En aquella época se creía en la inmutabilidad del cielo y en la imposibilidad de la aparición de nuevas estrellas pero el brillo de ésta era incontestable. Inicialmente la estrella era tan brillante como Júpiter, pero pronto superó la magnitud -4, siendo visible incluso de día. Poco a poco fue desvaneciéndose hasta dejar de ser visible hacia marzo de 1574. Cuando Tycho publicó las observaciones detalladas de la aparición de esta supernova se convirtió instantáneamente en un reputado astrónomo. Llamó a la estrella Stella Nova.
- Todos los planetas se desplazan alrededor del Sol describiendo órbitas elípticas, estando el Sol situado en uno de los focos
- El radio vector que une el planeta y el Sol barre áreas iguales en tiempos iguales.
- Para cualquier planeta, el cuadrado de su período orbital (tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del Sol) es directamente proporcional al cubo de la distancia media con el Sol.
Es curioso que, al igual que hiciera Brahe, también Kepler pudo observar una supernova, en 1604.
Esta es una de esas historias que se recogen en cualquier libro de divulgación que se precie de serlo, así que basta con haber leído un par de ellos para que se te vengan de inmediato Brahe y Kepler a la cabeza en cuanto alguien dice supernova.
Pero volvamos al descubrimiento de la de la NASA, porque las que vieron Brahe y Kepler estaban descubiertas y redescubiertas, aunque yo no lo supiera.
La explosión de esta supernova ocurrió hace 140 años. Quizás puedan parecer muchos, pero considerando que el nacimiento del Universo se produjo hace unos 14.000 millones de años, si lo comparamos con los 80 años que puede vivir una persona equivale a decir que sucedió hace algo así como 25 segundos, bastante menos que lo que tardamos en ir al baño, y no estamos hablando de un fenómeno tan habitual como este último.
¿Y qué tiene esta supernova de particular? Pues que no pudo verse en el espectro de luz visible porque
ocurrió en un punto cercano al centro de la galaxia, embebido en una densa nube de gas y polvo. Esto hizo que su luz palideciese un billón de veces (en luz óptica) en comparación a una supernova que no hubiese sido velada. Sin embargo, los restos que provocó (G1.9+0.3) han podido observarse ahora mediante rayos x y radio imágenes. [cito de aquí].Vamos, que hace 140 años teníamos una supernova en el patio de detrás como quien dice, pero que no pudimos verla porque lo teníamos lleno de polvo cósmico.
Queridos niños: para variar, no puedo expresar con palabras la sensación de pequeñez que, una vez más, me ha invadido al ver las imágenes de esta G1.9+0.3. La capacidad de sorprenderme —sorprendernos— del Universo nunca decae.
Foto: http://observatorio.info/2007/09/volando-por-el-espacio. Está en tamaño gigante aquí.
La foto de Chandra: http://chandra.harvard.edu/photo/2008/g19/g19.jpg

