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martes, 18 de octubre de 2011

El pie de foto del lector: GP Corea 2011 (¡Voten!)

— ¡Pon tu frase aquí!

Otro madrugón y otra victoria del chaval del dedito, y eso que parece que en Red Bull se están tomando las cosas con más calma. Al menos podemos decir adiós a los madrugones domingueros, puesto que nos queda la carrera de la India (una incógnita que ya no tendrá mucha emoción y seguramente acabe con una victoria de un McLaren), el anodino Abu Dabi (con su edificio de colores mágicos) y el siempre emocionante Brasil (se decida el mundial o no, en Interlagos siempre hay lío).

Lo que siempre será un desafío, en lo físico y en lo intelectual, es el del imprevisible, emocionante, apasionante, disputado y siempre fastuoso pie del lector.

La clasificación actual, aquí.

Ya sabéis las normas:
  1. Tras cada GP se propondrá una foto sobre la que se podrá dar un pie de foto.
  2. Cada participante tendrá la potestad de proponer un pie de foto que podrá consistir en una única frase o en un diálogo. El pie de foto propuesto por cada participante podrá cambiar hasta que el cierre de la toma de frases (el fin de semana siguiente). Las frases se propondrán en los comentarios. Para que una frase sea válida tendrá que estar identificada por un usuario (no hace falta registrarse, pero al menos dad un nombre). Si alguien se arrepiente y quiere cambiar su pie de foto, sólo tiene que dar otro pie de foto.
  3. El fin de semana será actualizado el post con una lista de todos los pies de foto propuestos. Desde ese momento y hasta que se publique la foto siguiente cada participante podrá votar por los tres pies de foto que más le gusten (que no sea el suyo propio).
  4. A final de temporada los tres participantes que tengan más votos recibirán un excelente premio.
¡Suerte!



[Actualizado 12/11/2011]
  1. D.C.: ¡oye Sebastián (palomo)!, tú que sabes tanto, dime cómo se dice Buenas tardes amigos, que no quiero quedar mal ante los coreanos.
    […] Vettel se acerca para decírselo al oído.
    D.C.: ¡pero cabrón, que me has chupado la oreja!
    S.V.: ¡que me he liao, tío! ¡que me he liao!

  2. Segundo intento: “ Sopla, sopla, que verás cómo soplando por ahí se me hincha la polla”.

  3. _ ¡Ay, que no puedes ser más mono! Ven aquí, que te muerdo la oreja.
    _ No, no. ¿Qué mariconada es esa? ¡Mejor un morreo! ¡Eso es cosa de hombres!

  4. - Tengo curiosidad por conocer a qué sabe un segundón, ya que Webber no me deja.
    - Tú lo que quieres es probar la mandíbula de Superman. Porque el tarro de las esencias de segundón lo tengo en otro sitio.

  5. Tu belleza ha deslumbrao al mundo entero Por el salero que se esconde en ti. Y al ver el garbo tan airoso y reprechero te piropean los castizos de Madrid.
    ¡Monísima, monísima, monísima!

  6. - ¡¡¡POR ENÉSIMA VEZ... LEVANTA TU JODIDO CULO DE MI ASIENTO, QUE TENGO QUE DAR UNA RUEDA DE PRENSA, SORDO DE MIERDA!!!
    - Ay, Seb... no me susurres al oido, que sabes que me pongo tierno...

lunes, 28 de mayo de 2007

De Parrilla, el Príncipe Atlante

Parrilla, el Príncipe Atlante. Adoradle tal y como es porque no hay otro mejor.Cada cultura tiene su propio hombre malo que se esconde en el armario o bajo la cama y atemoriza a los niños. Los americanos tienen al Boogie man. Los españoles, como somos mejores, tenemos al Coco y al Hombre del saco. Los rusos tienen a Babay (бабай). En Servia tienen a Babaroga. En Polonia tienen a Bebok. En Rumanía tienen a Bau-bau. En Turquía tienen a Dunganga. En Rumanía tienen a Rézfaszú bagoly. Pero, ¿en quién están inspirados todos estos seres mitológicos? La incógnita va a ser despejada hoy aquí por mí.

Cuando Dios Mandril tomó entre sus velludas manos un plátano de los múltiples racimo que tenía a su alrededor, miró a sus súbditos desde su majestuoso trono, erigido sobre el volcán que había formado la montaña más alta de un reino perdido lleno de solícitas doncellas y vio en Parrilla al mesías que estaba buscando.

¡Hail Mandril!
¡Hail Mandril!
¡Hail Mandril!

Parrilla le entregó su alma al Dios Mandril. A cambio, el Dios Mandril le dio a Parrilla, su profeta, las armas que habría de usar para evangelizar a los paganos: un gran Sol interior, que le calentaría cuando viajara por tierras septentrionales; un sable, que manejaría con gran maestría para defenderse de aquellos que intentaran ofenderle; un ejército de infrahombres, que habría de pintar él mismo, y con los que habría de ganar las tierras para Mandril, y un saco, donde habría de guardar los plátanos que recogería para adorar a su dios, el Dios Mandril.

¡Hail Mandril!
¡Hail Mandril!
¡Hail Mandril!

Parrilla tomó los presentes y se encaminó a recorrer el mundo, entregándose en cuerpo y alma a Mandril; y a Mandril le pareció bien, porque Mandril busca la perfección en los cuerpos y en las mentes, y le dio el cargo que ostenta con orgullo, excelencia y honorabilidad: el Príncipe Atlante.

Cuando Parrilla habla, el mundo entero aguanta la respiración, expectante, porque bajo su sapiencia se esconde una inaprensible capacidad de liderazgo. Cuando Parrilla habla se activa el modo "Guerrero de Crom" y las bragas de todas las féminas tiemblan acompasadamente al ritmo de las verdades irrefutables que salen por su boca, para acabar uniendo con suaves ligaduras los tobillos de las pobres incautas.

Parrilla, el Príncipe Atlante; el último bastión de la isla que asombró a Homero, se esconde bajo una capa de humildad y sencillez que le es impropia.

Queridos niños: cierto es que en este blog no solemos dar nombres propios. Lo normal es cambiar el nombre para proteger al culpable (como diría Bon Scott, only the names have been changed to protect the guilty), pero hoy se hace una excepción, porque decir Parrilla es decir TRIUNFO. Hoy Parrilla cumple años, y queremos rendirle este humilde pero sincero homenaje.

¡Hail Mandril!
¡Hail Parrilla!

miércoles, 28 de marzo de 2007

De la soledad, los abrazos y las patadas en los cojones

Aprovechad niños, que esta es una ligera de cascosVivimos en un mundo donde las personas tienen necesidad de ser abrazadas, pero ningún interés en abrazar a los demás. Algo así como "Si bien tengo necesidad perentoria de que me abracen, es condición sine qua non que el abrazo debe ir sólo en un sentido: el que va desde el que lo da, hasta mí, que lo recibo". Es un concepto que me recuerda, dentro de lo lógicamente posible, al axioma "follar es de pobres, a mí que me la chupen".

La cosa ha ido tan en aumento que hasta ha dado lugar a la camiseta que da abrazos. Cito textualmente el contenido del enlace:

El mecanismo de funcionamiento es muy sencillo: un usuario que tenga esta camiseta puesta y un accesorio Bluetooth conectado a un móvil, al que vamos a llamar emisor, puede enviar un mensaje de abrazo con la información recopilada por sus sensores a otro móvil, el del receptor, que mandará el abrazo a la camiseta receptora. El abrazo generado depende de la temperatura corporal y ritmo cardíaco, entre otros factores, del emisor.

Sencillamente acojonante.

Dentro de mis lógicas limitaciones intelectuales, empíricas y circunstanciales, he intentado, sin éxito, desentrañar el porqué de esta costumbre tan arraigada. Como no he sido capaz de inferir por qué la inmensa mayoría de nuestros excelentes conciudadanos son capaces de emocionarse ante una campaña publicitaria y sin embargo permanecer perfectamente indolentes ante el que tienen a su lado en el metro, las conclusiones son, por supuesto, sesgadas, pero, para mí lo más importante, honestas. Como ya dijimos por aquí, quien la verdad dice, ni peca ni miente, así que puedo decir con total descanso para mi conciencia, que estoy hasta los cojones de tantos apóstatas del afecto, tantos hipócritas del cariño, tantas golfas descaradas pero remisas afectivas y tanto indolente circunstancial.

Por lo que a mí respecta, y siempre diciéndolo desde el cariño, creo que lo mejor es darle la vuelta a las tornas, y, donde uno espera que le den algo, pasar a ser el que dé. Como de dar abrazos ya voy servido, creo que lo mejor y más conveniente para mi solaz y regocijo, es dispensar patadas en los cojones a los transeúntes. Sin duda, bajo mi humilde punto de vista, se lo merecen sobradamente, y, de no merecerlo, mi intención desprendida y altruista debe, sin duda, compensar el que alguien pueda mostrarse contrario a mi regalo.

Ahí te las den todas
Habrá quien me tache de loco por poner la idea en bandeja a algún creativo de imaginación enjuta, pues esto mismo, con una buena producción y unos cuantos extras, puede sin duda vender miles de refrescos, relojes, gafas de sol, utilitarios o, si me apuran productos para la higiene íntima femenina (al fin y al cabo ya me quitaron la idea de agitar las cajas de surtido de galletas cuétara). Nada me preocupa menos: tan dadivoso estoy con las patadas como con la idea misma. Nada impide a cualquiera que se vaya a la Terminal 4 del aeropuerto internacional de Barajas (recuerden que hay que aparcar en el parking la Terminal 3) y, pancarta en mano, patee los testículos de cuantos viajeros aparezcan por la puerta. No duden en golpear también las bolsas escrotales de familiares, operarios, o cualesquiera individuos se crucen en su camino: ¡la felicidad no cuesta dinero!

Queridos niños: si el que da lo que tiene no está obligado a más, yo me siento muy a gusto conmigo mismo. Proteged vuestros cojones y, si tenéis ocasión, castigad los de los demás.

jueves, 15 de marzo de 2007

De secretos inconfesados


Una golfa cualquieraEn mi declaración de intenciones no escrita me especifiqué que no iba a tratar temas de actualidad o a hacerme eco de las chorradas que pueda ver que otros escriben por Internet; de hecho, si quisiera oír chorradas, me prestaría atención mientras intento pensar. Sin embargo, los presuntos temas de actualidad no incluyen ni mis inquietudes ni mis vivencias personales, si estas vienen dadas por los hechos acaecidos en las fechas oportunas.

Como decía, habiendo otros que miden con éxito el pulso de lo que se cuece en Internet, y cumpliendo aquello que sí dije en su momento de plasmar aquí mi odio hacia todo bicho viviente, vengo hoy a hablar de algo que, si bien he encontrado en Internet, creo digno de mención en tanto en cuanto ha provocado una irrupción de encontrados sentimientos en la cerrazón de mi mollera, que tanto porfía en mantenerse ajena a cuanto pueda haber en el mundo de sensiblería o ñoñez.

Al hilo de una noticia que he leído hoy mismo, he venido a dar con lo que viene a ser un confesonario público (impúdico en ciertas ocasiones), donde el internauta de pro viene a ofrecer, primeramente, su inmundicia, su vergüenza, su secreto, y, a continuación, una pizca de arte: http://postsecret.blogspot.com.

La mecánica es simple: se le envía una postal al señor Frank Warren con el secreto inconfesado, y él, cual ministro de Dios, absuelve del pecado, del pesar o de la tristeza, con la simple publicación anónima de la misma. Expiado pues el pecado, tranquila la conciencia. Sí, soy perfectamente consciente de que con gran seguridad la inmensa mayoría de las postales no sean más que la mezcla de elucubraciones de fin de semana con una buena dosis de tiempo libre, pero el hecho de que cada una de esas imágenes me dé que pensar, me transmita una sensación o un recuerdo, me identifica como un confeso más. Sí, también yo tengo secretos que confesar, así que, ¿por qué no habría de creer en la sinceridad de lo que ahí se expone?

Pudiera pensarse que esta página pudiera ser una excentricidad más en el piélago de curiosidades que inundan Internet, pero, a la vista de los datos, la verdad es que parece que la gente necesita contar lo que no puede contar.

Me quedo no obstante con la parte optimista de la página: si confesarse ayuda a alguien, bienvenido sea.

Por mí como si ...
Queridos niños: yo, quiero creer que al igual que todos, también soy un inconfeso al que no le gusta revelar lo que mantiene su conciencia un paso por detrás de sus actos; entre todos, el secreto inconfesado que voy a compartir con vosotros es que no entiendo por qué vivimos en una sociedad en la que realmente deban haber secretos inconfesables.

Una vez más, vengo a parafrasear con poco juicio a mi buen amigo don Quijote, cuando dice que:

no hay memoria a quien el tiempo no acabe, ni dolor que muerte no consuma.
Debe ser, querido Alonso Quijano el bueno, que no ha corrido el tiempo suficiente para mí.

martes, 6 de marzo de 2007

De los que se van y los que se quedan

Aquí jodidos, viendo cómo se van los amigosDice el saber popular aquello de hombre refranero, maricón y mal consejero; pero el saber popular, como saber del vulgo que es, la mayoría de las veces se equivoca.

Digo esto porque, a sabiendas de que habrá quien me ponga alguna justificada tacha, dejo meridiamante claro que, en efecto, voy a hacer lo que voy a hacer con premeditación y alevosía.

Y es que hoy se puede justificar el decir que buenos amigos y buenos abriles, uno entre miles, y, cuando el buen amigo parte en busca de mejor vida, se le encuentran a uno en la mente dos pensamientos antagónicos: el uno, la alegría por la mejora; el otro, la tristeza por la marcha. Y es que la risa es la hermana del llanto; cosa que, por desgracia, últimamente estamos confirmando en Manhattan con más asiduidad de la deseada; bien viene aquí eso de que mal que solo venga, por ventura se tenga.

Siguiendo con esto, y sabiendo además que quien la verdad dice, ni peca ni miente, puedo decir pues que el hacer bien a villanos es echar agua a la mar, y cuando la mar se ve influída por la luna en forma y manera que a uno le tocan la honra, la moral y los genitales, suele ser dificultoso encontrar otra que buscarse las habichuelas en otros lares, máxime cuando sabe que a buen servicio, mal galardón, y que, otro vendrá que bueno te hará.

Si algo me han enseñado mis padres y he procurado aprender en la vida, es júntate con buenos y serás uno de ellos. No es mi voluntad tener hoy el tema plagado de sentimentalismos baratos, pero, como aquí yo digo lo que me da la gana a sabiendas no sólo de que tengo razón en todo, sino de que además va a ser criticado con la misma severidad que yo mismo me dispenso, voy a refocilarme especialmente con la sensiblería de una mujerzuela: no hay memoria a quien el tiempo no acabe, ni dolor que la muerte no consuma. Los dolores del alma son los más duros de tratar, porque sólo se pueden diagnosticar con el corazón. He dicho.

A los que se han ido, a los que se van, a los que vendrán y a los que se irán, les digo que camino largo y penoso, más meritorio y glorioso, así que valor y al toro.

Como no todo iban a ser aforismos de barra de bar, que diría aquel, completo las sandeces de hoy con una de mucho gusto: de la suegra y el doctor, cuanto más lejos mejor. Y cada cual que saque sus propias conclusiones.

Queridos niños, la enseñanza de hoy es bien clara: más matan faldas que balas. Así que, queridos niños, a quien Dios se la dé, que San Pedro se la bendiga.

Id con Dios.