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domingo, 24 de octubre de 2010

F1: GP Corea 2010

— ¡Ay Dios! Acabo de acordarme de que la semana que viene es el cumpleaños de mi cuñada y no tengo regalo. Y a ver dónde encuentro yo ahora algo decente por menos de 30 euros, ¡con lo pija que es!

¿Cuántas posibilidades hay de tener un circuito al que los supuestos 24 mejores pilotos del mundo no han dado un trillón de vueltas? ¿Cuántas posibilidades hay de tener ese mismo circuito listo para una carrera, y que empiece a llover? ¿Qué puede haber peor para el espectáculo y la gloria de un deporte que se supone es la cumbre del automovilismo, si una hora después del inicio previsto para la carrera siguen los pilotos mirando el cielo y hablando sobre si les gusta más el bacalao o el salchichón?

Pues, sinceramente, como ando mal en matemáticas y no mucho más espabilao en cuanto a apreciaciones deportivas, la verdad es que sólo puedo decir que la carrera de hoy se han empeñado en animarla los Red Bull (esta vez sin chocar entre ellos), a costa de pegarle un vuelco a la clasificación del campeonato de pilotos, dejando a Alonso dependiendo de sí mismo, y a Hamilton volviendo a meter la cabeza en la lucha por el mundial.


— Bernie, ¿de verdad crees que es buena idea correr aquí pese a que el circuito no esté terminado?
— ¿Han pagado? ¡Pues a correr, chavalotes!

La primera sesión de clasificación se llevaba a Vitantonio Liuzzi junto con las pajas secas de siempre: Trulli, Glock, Kovalainen, Di Grassi, Yamamoto y Senna.

Más disputada estaba la Q2: los Mercedes daban un paso adelante y acompañaban a los pilotos de Red Bull, McLaren y Ferrari, junto con Barrichello y Kubica. Caían Hulkenberg, Kobayashi, Heidfeld, Sutil, Petrov, Alguersuari y Buemi.

En la primera vuelta de la Q3 Alonso bajaba al 1.35. Hamilton le aguantaba a duras penas y los dos Red Bull parecían batidos cuando, con el segundo juego de blandos, Alonso rebajaba aún más su tiempo. Con el tiempo ya cumplido Vettel se lanzaba a por su mejor vuelta, y con un tercer sector de esos que le dejan a uno con la duda de si estaba pilotando o flotando, le arrebataba la pole a Alonso, que caía hasta la tercera posición de parrilla cuando Webber marcaba el segundo mejor crono después de completar su vuelta a menos de 1 décima del tiempo de Vettel y esperarse salir el domingo por la zona sucia.

Hamilton era cuarto, seguido de Rosberg, Massa y Button. Kubica octavo, Schumacher noveno y Barrichello décimo para completar la parrilla de salida.

— Felipe, aquí Bill Carson para "La gaceta sideral": ¿Cuáles crees que son tus posibilidades de poder disputar el GP de Brasil en igualdad de condiciones ahora que Alonso va líder del mundial?


Más allá de lo que podía pasar en la primera vuelta en las curvas 1 y 3, se mascaba la tragedia en Yeongam. ¿Habría carrera? Al amanecer el domingo la rueda de la Fortuna repartía Justicia e igualaba (dentro de lo posible) la diferencia de tracción en la salida de la zona limpia a la sucia. Pero lo que Dios ha unido lo suele separar el hombre, y después de retrasar el inicio de la carrera 10 minutos, lo hacía siguiendo al Safety Car.

Apenas tres vueltas sin disputar nada bastaban para que a las mentes pensantes que aprobaran el circuito hace 15 días les quedara claro que la visibilidad era nula, y que ahí no se podía disputar una carrera. Eso sí, no sorprendía que fuera Hamilton el único que insistiera en correr.

Casi una hora después la carrera volvía a arrancar, tras el SC y sin visos de que la pista mejorara tan rápido como se esperaba una vez perdía bríos la lluvia. Quince vueltas tras el SC y Hamilton dice por su radio que la pista está para intermedios: quería correr a toda costa.


Una vuelta después sus protestas eran escuchadas y el SC se retiraba. Sin embargo no era él el que lo aprovechaba, sino los Mercedes: Schumacher pasaba a Kubica en la curva 1 y Rosberg al propio Hamilton en la 3.

Discurría la vuelta 19 cuando Webber ha pisado el piano exterior de la curva 12 y se ha ido contra el muro. Nico Rosberg, el único que parecía tener ganas de intentar llegar al podio por méritos propios, se ha encontrado con Webber dando vueltas y, que si por aquí, que si por allí, se ha empotrado con su Mercedes contra el Red Bull del australiano fuera de la pista. Vettel seguía liderando la carrera mientras el Safety volvía a salir a la vez que Alonso heredaba la segunda posición de Webber y Hamilton la tercera de Alonso.

— Mire abuelo, le regalamos un taca-taca con dos botes: uno lleno de viagra y otro de Red Bull, que le da alas.
— Muy agradecido, pero dice mi mujer que cuando llego a casa lo único para lo que tengo ganas es para ver el "Saber vivir".


Con la retirada del SC Button perdía la quinta posición con Schumacher y a continuación entraba a boxes a montar los intermedios, saliendo 15º y siendo atrapado por el tráfico. Otro fallo estratégico de McLaren (u otra apuesta arriesgada que le sale fatal) que le costaba cualquier posibilidad de conseguir puntos en la carrera al inglés.

Apenas paraba Button Buemi perdía el control, chocaba con Glock en la curva 3 y se quedaba parado al borde de la pista. Anunciado SC, Hamilton, Massa, Schumacher y Kubica se precipitaban a boxes para montar sus intermedios.

Vettel y Alonso lo hacían una vuelta después, y el español, con un problema con la tuerca, perdía la posición con Hamilton, aunque la recuperaba nada más irse el SC, cuando el inglés se iba largo en la curva 1.

Comenzaba aquí una carrera de desgaste en la que todos andaban más preocupados de guardar la ropa (léase proteger neumáticos y evitar cualquier tipo de riesgo de encontrarse con tráfico donde pudiera ser peligroso) que de nadar (léase ir a por el de delante e intentar adelantar).

Parecía sentenciada la carrera (y el liderato de Vettel en el mundial) cuando en la vuelta 45 el motor Renault del Red Bull empezaba a echar humo y a escupir cachos de metal como si de un dibujo animado se tratase. Con poco lustre, Alonso heredaba la primera posición, Hamilton la segunda, y Massa la tercera. El podio lo iban a copar los que, pudiendo, "no han hecho ná", como me decía un amigo.

— Virgencita del Perpetuo Socorro, como he sido un niño bueno te pido de todo corazón que llueva el domingo para que mi Lotus corra como una centella entre todos esos pilotos malos que se ríen de mi tinte de pelo en el drivers parade.

Estamos compartiendo campeonato con la generación de la playstation. ¿Qué hubiera pensado Jackie Stewart del Nurburgring de haberlo podido recorrer un millar de veces en el calor de su salón antes de que llegara el viernes de los libres?

A los privilegiados de esta generación que podemos correr por los circuitos antes incluso de que estén terminados, no se nos hace demasiado raro llegar a un circuito nuevo como Corea y esperarnos un coñazo de carrera. Sí, mucha recta seguida de un codo imposible, pero eso sólo sirve para que los que tienen un coche rápido y se ven obligados a entrar a boxes pronto se pasen por la piedra a los humildes. Y en el caso de Button, ni eso. Es por ello que cuando a las 7 de la mañana vi la lluvia sobre el asfalto coreano me dije: "Horus ha escuchado nuestras plegarias". Lo que no pensé fue que las plegarias que había escuchado eran las de Fonzi y las de Botín.


— ¿Pero qué leches significan tantos numericos? ¿Esta semana no empezaban a emitir la séptima temporada de House?

Más que carrera lo que hemos visto ha sido un concurso de coches bailando en el barro. La gestión de los neumáticos y minimizar daños ha sido la máxima entre los contendientes al título, del que los Red Bull han salido escaldados y Button con una patada en el culo.

Alonso ha vuelto a heredar una victoria y con su calculadora mágica (Magic Calculator, habría que decirle) sale líder del mundial; Hamilton ha sacado petróleo de una maceta con su segundo puesto (también heredado), y Massa se marcha a casa pensando que el trofeo que le han dado es el de Miss Pelo Pantene 2010.

Antes de que se me olvide, y aprovechando que en llegados a estas líneas pocos seguirán leyendo, he de alabar la carrera de mi muy estimado "Piloto más pasota del paddock": Vitantonio Liuzzi. Con desparpajo y un par de ouvi pasó de la decimoséptima posición de salida a la sexta final con el mismo Force India que Sutil se empeñó en pasear por los exteriores de la pista como si fuera una mula en venta. Bravo Tonio!

Si os queda un poco de cordura, podéis recuperar el tiempo perdido aquí y disfrutar de mucho mejores comentarios y análisis de la carrera leyendo los blogs de mis amigos J.Arce, MFAL, F-1 A.L.C., Mai, McKormick, Fitti, Hiarbas, Noe_Izumi, Jon Valle-Iturriaga, SilF1, David Anaconda, Martín Herzog y todos los demás blogs que están mutuamente enlazados.

La clasificación de hoy:

Posición
Piloto
Equipo
Vueltas
Tiempo
Parrilla
Puntos
1
8
Fernando Alonso Ferrari
55
2:48:20.810
3
25
2
2
Lewis Hamilton McLaren-Mercedes
55
+14.9 secs
4
18
3
7
Felipe Massa Ferrari
55
+30.8 secs
6
15
4
3
Michael Schumacher Mercedes GP
55
+39.6 secs
9
12
5
11
Robert Kubica Renault
55
+47.7 secs
8
10
6
15
Vitantonio Liuzzi Force India-Mercedes
55
+53.5 secs
17
8
7
9
Rubens Barrichello Williams-Cosworth
55
+69.2 secs
10
6
8
23
Kamui Kobayashi BMW Sauber-Ferrari
55
+77.8 secs
12
4
9
22
Nick Heidfeld BMW Sauber-Ferrari
55
+80.1 secs
13
2
10
10
Nico Hulkenberg Williams-Cosworth
55
+80.8 secs
11
1
11
17
Jaime Alguersuari STR-Ferrari
55
+84.1 secs
15
12
1
Jenson Button McLaren-Mercedes
55
+89.9 secs
7
13
19
Heikki Kovalainen Lotus-Cosworth
54
+1 Lap
21
14
21
Bruno Senna HRT-Cosworth
53
+2 Laps
24
15
20
Sakon Yamamoto HRT-Cosworth
53
+2 Laps
23
Ret
14
Adrian Sutil Force India-Mercedes
46
Accident
14
Ret
5
Sebastian Vettel RBR-Renault
45
Engine
1
Ret
12
Vitaly Petrov Renault
39
Accident
20
Ret
24
Timo Glock Virgin-Cosworth
31
Accident
19
Ret
16
Sebastien Buemi STR-Ferrari
30
Accident
16
Ret
25
Lucas di Grassi Virgin-Cosworth
25
Accident
22
Ret
18
Jarno Trulli Lotus-Cosworth
25
Hydraulics
18
Ret
6
Mark Webber RBR-Renault
18
Accident
2
Ret
4
Nico Rosberg Mercedes GP
18
Accident
5

domingo, 13 de septiembre de 2009

F1: GP Italia 2009

Cuando cualquier aficionado oye mentar a Mónaco, Spa, Silverstone o Monza, a la fuerza siente un escalofrío en la espalda.

Monza. El templo de la velocidad. La pista mágica. La Meca tifosi a la que los italianos peregrinan vestidos de rojo. El circuito en el que cualquier italiano hubiera dado su brazo derecho por pilotar un Ferrari.

Circuitos históricos de esos que sólo deberían alterarse para hacerlos más cómodos. Seguro que más de uno estará conmigo cuando digo que la obstinación por destrozar los circuitos de velocidad pura va en contra del espectáculo. Aceptamos la Variante Ascari como un mal menor en pro de la seguridad, más que nada porque lleva tantos años que se ve como parte natural del circuito (o al menos los que no habíamos nacido en el 72, que fue cuando se instaló la primera versión de la Variante). Hemos visto la inversión de la primera chicane (aunque aquí creo que sí acertaron), y, este año, la instalación de "los montículos de la muerte".

Pues sí, este año han tenido a bien instalar unos bordillos en la primera chicane que hacen que sea imposible apurar la frenada con un mínimo de seguridad. Y lo mismo en la Variante della Roggia. Hace un par de años vimos a Hamilton adelantar a Raikkonen en la primera Variante, y, si la memoria no me falla, a Webber y a ¿Kubica? en la segunda Variante, aunque los intentos solían ser más o menos habituales. Ahora nadie en su sano juicio va a apurar la entrada cuando sales volando si tienes que pisar el arcén (y, si no, que se lo pregunten a Webber).

Cómo sería de peligroso que después de los libres del viernes tuvieron que rebajar los bordillos de la primera chicane, aunque no lo suficiente. Ni siquiera en GP2 apretaron lo usual, e incluso alguno abandonó después de reventar las suspensiones en un mal paso.

Monza es un circuito en el que el KERS tenía que marcar las diferencias al menos en tres puntos: la salida de la parabólica, tras el paso de la primera Variante (la del Rettifilo), y tras la segunda de Lesmo, antes de la semirrecta (la curva del Serraglio) que da a la Variante Ascari.

Pero, como casi siempre, el KERS, que debiera haber servido como aliciente para los adelantamientos, sólo sirve de apoyo en la salida cuando llevas un pepino de motor.

En una Q1 bastante insulsa, Glock, Nakajima, Rosberg, Buemi y Alguersuari se quedaban fuera, evidenciando los problemas de motor de Toyota. En la Q2 Heidfeld y Kubica abandonaron los dos con problemas de motor. Fisichella, Trulli y Grosjean fueron los que les acompañaron camino de boxes cuando terminó la sesión.

Ya en la Q3 la pole de Hamilton fue brillante, aunque ligera. El segundo mejor tiempo de Sutil en la Q3 confirmaba el poderío de los motores Mercedes, y Raikkonen esperaba salir por la parte limpia al conseguir el tercer mejor tiempo ligeramente más cargado que los primeros.

Lo curioso del asunto es que, desde el cuarto puesto en adelante, todos iban con estrategias a una parada. Kovalainen, calificando cuarto, era el primero del pelotón de los pesados, seguido de Barrichello y Button. Luizzi se estrenaba en la clasificación 7º con el Force India, seguido de Alonso y de los Red Bull, Vettel y Webber, que se debieron pensar que más valía asegurar puntos que luchar por quimeras.

No me pregunten por qué (o sí, háganlo, pero no esperen una respuesta coherente), pero Liuzzi, además de que cuando estaba en Toro Rosso me parecía rapidísimo, me cae bastante bien. Me acuerdo de aquel último Gran Premio de Estados Unidos en el 2007, haciendo honor a su carácter italiano y marcándose un catenazzio de los que hacen historia. Metiéndose en la Q3 primero y calificando séptimo, y todo después de estar más de un año sin pilotar un F1.

Parece mentira, pero antes de la carrera la incertidumbre era mayor que en otras ocasiones. ¿Pasaría Kimi a Hamilton en las vueltas de más que tenía antes de la primera parada? ¿Habría algún coche de seguridad que fastidiara la estrategia de dos paradas a los tres primeros? ¿Ganaría Kovalainen? Si hubiera tenido que apostar, hubiera palmado seguro, porque ahí estaba Rubens. Como él mismo ha dicho, la carrera ha sido "como en Valencia". Sólo ha tenido que rodar al límite, no cometer fallos, esquivar los problemas de los demás, y esperar tranquilamente a que le cayera el primer puesto. Fácil.

El caso es que con el apagar de los semáforos se abría la hemorragia de adelantamientos de las primeras vueltas. En la salida Hamilton se quedaba medio clavado, aunque el KERS le permitía defender la posición que sí perdió Sutil a favor de Raikkonen. Por detrás Kovalainen tenía los mismos problemas que su compañero, permitiendo a Barrichello y Button subir hasta la cuarta y quinta posición.

Para entonces carrera sólo tenía una lectura posible: si Hamilton era capaz de conseguir distancia suficiente sobre Raikkonen como para parar y salir delante, tendría la victoria para él. Si no, ahí estaría Kimi para recoger la alternativa.

Primero paró Hamilton, en la vuelta 14, saliendo justo delante de Liuzzi y Alonso; hizo lo propio Sutil, en la 17, saliendo séptimo, justo delante de Kovalainen; y por último hizo la primera parada Raikkonen, en la 19, que salía con blandas detrás de Hamilton y Liuzzi, pero delante de Alonso. Cuando Liuzzi se retiró en la vuelta 23 por una rotura de la caja de cambios se hacía vía libre para el Ferrari.

Mientras Hamilton, Raikkonen y Sutil se batían el cobre pensando que estaban luchando por la victoria, Ross Brawn tiraba de oficio y, esta vez sin fastidiar la estrategia, paraba a sus pilotos en la vuelta 28 y 29. Primero Button y luego Barrichello, y encima alternando la elección de neumáticos para cubrir todas las contingencias: Button arrancaba con blandas y seguía con duras, y Barrichello arrancaba con duras y seguía con blandas.

Las paradas les dejaba a tiro de un Safety llegar a podio. Pero ni Safety, ni leches en vinagre. Hamilton era el primero en hacer la segunda parada en la vuelta 34, y salía detrás de los Brawn. Kimi y Sutil marcaban vueltas rápidas en carrera (otra vez el Force India zumbando más que el Ferrari), pero sin poder abrir el suficiente hueco con Barrichello, porque para la vuelta 37 ya estaban entrando los dos a boxes.

Sutil y Raikkonen entraron a la vez a boxes; primero Adrian Sutil hizo un Nakajima, llevándose por delante a la mitad de los mecánicos cuando paraba en su box, y luego Raikkonen calaba el coche en la reentrada al pit lane. Conclusión: tan pegados como habían entrado, salían de vuelta a pista, pero por detrás de los Brawn y de Hamilton, que seguía forzando la máquina recortando del orden de medio segundo a Button por vuelta.

Barrichello y Button se encontraban ya liderando un Gran Premio que no se les debía escapar. Hamilton, empeñado en que tercero no era el resultado que él esperaba, seguía intentando llegar a por Button. Tanto se empeñó que en la salida de la primera de Lesmo perdió la trasera del McLaren, le sobrevino un súbito sobreviraje y acabó contra el muro interior. Sobre este affair, sólo decir que prefiero ver a un piloto pegársela después de llevar más de 50 vueltas luchando por ganar una posición que ver a un tío dejarse llevar toda la carrera detrás de su compañero. Así que, por mi parte, bravo por Hamilton. Y bravo por Trulli, y bravo por Glock, que también lucharon por la posición cuando estaban lejos de los puntos y Nakajima andaba haciendo de las suyas.

Así que, con el abandono de Hamilton, el que al final acompañó a los Brawn en el podio fue Raikkonen. Alegría desbordada para los tifosi, que no podía ser completa porque Fisichella al final entraba noveno, fuera de los puntos.

El resultado de los Brawn, y sobre todo el de los Red Bull, que pierden el buen ritmo que llevaban hasta Spa, deja en bandeja que en la antigua Honda puedan putear a Barrichello para que Button gane el mundial. Con un Vettel al que se le acaban los motores a 12 puntos de Barrichello y a 26 de Button, y con Webber aún más distanciado y abandonando las carreras en las que no queda fuera de los puntos.

La clasificación final del GP de Italia:

Posición
Piloto
Equipo
Vueltas
Tiempo
Parrilla
Puntos
1
23
Rubens Barrichello Brawn-Mercedes
53
1:16:21.706
5
10
2
22
Jenson Button Brawn-Mercedes
53
+2.8 secs
6
8
3
4
Kimi Räikkönen Ferrari
53
+30.6 secs
3
6
4
20
Adrian Sutil Force India-Mercedes
53
+31.1 secs
2
5
5
7
Fernando Alonso Renault
53
+59.1 secs
8
4
6
2
Heikki Kovalainen McLaren-Mercedes
53
+60.6 secs
4
3
7
6
Nick Heidfeld BMW Sauber
53
+82.4 secs
15
2
8
15
Sebastian Vettel RBR-Renault
53
+85.4 secs
9
1
9
3
Giancarlo Fisichella Ferrari
53
+86.8 secs
14

10
17
Kazuki Nakajima Williams-Toyota
53
+162.163 secs
17

11
10
Timo Glock Toyota
53
+163.925 secs
16

12
1
Lewis Hamilton McLaren-Mercedes
52
Accident
1

13
12
Sebastien Buemi STR-Ferrari
52
+1 Lap
19

14
9
Jarno Trulli Toyota
52
+1 Lap
11

15
8
Romain Grosjean Renault
52
+1 Lap
12

16
16
Nico Rosberg Williams-Toyota
51
+2 Laps
18

Ret
21
Vitantonio Liuzzi Force India-Mercedes
22
+31 Laps
7

Ret
11
Jaime Alguersuari STR-Ferrari
19
+34 Laps
20

Ret
5
Robert Kubica BMW Sauber
15
+38 Laps
13

Ret
14
Mark Webber RBR-Renault
0
Accident
10

domingo, 7 de octubre de 2007

F1: GP China 2007

¿Ande estará mirando?Volvió a pasar. Abro la boca y, antes de que pueda cerrarla, tengo que comerme mis palabras. No hace ni una semana decía que el mundial estaba sentenciado y, hoy, está a la vista de todos que ni mucho menos es así. Sí, sigue habiendo un favorito con todas las de ganar, pero la función no termina hasta que canta la gorda, y la gorda hoy estaba con faringitis. El año pasado llegamos a Brasil con dos pilotos con posibilidades matemáticas de ganar. Este año serán tres y, esta vez sí, cualquier cosa puede suceder.

Pero, como dicen los cuentos, no siempre fue así. Hubo un tiempo en el que un negrito de Granada, hijo de un conductor de autobuses, decidió emigrar de la isla perdida del Atlántico a la pérfida Albión. Y ese negrito formó una familia, y tuvo un hijo al que llamó Jaimito, y un día le preguntó: "Hijo mío, ¿tú qué quieres ser de mayor? ¿Futbolista? ¿Bombero? ¿Vendedor de DVDs piratas en el metro de Sol?" Y el niño le contestó: "Father (porque el niño hablaba en inglés), quiero ser campeón del mundo de F1, joder a los periodistas de telecinco y beber ginebra con la reina madre". Y, hasta hoy, todo parecía indicar que las dos primeras cosas iba a poder conseguirlas en la carrera de China. La inexperiencia, los nervios y una pésima gestión de la carrera por parte de su equipo le ha dejado con la miel en los labios.

Sigo manteniendo que no me gustan las carreras con agua, pero reconozco que la de hoy ha sido muy interesante. Adelantamientos, suspense, sorpresas, y un Kimi Raikkonen que ha vuelto a ganar, aunque lo ha hecho sólo cuando Hamilton ha pifiado.

...Y el mundial sigue abiertoTras la clasificación del sábado, las cosas se le ponían muy bien a Hamilton. Pole, posibilidad de lluvia, y su inmediato perseguidor en el mundial saliendo cuarto detrás de Raikkonen y Massa. Y, de hecho, todo marchó bien hasta que, alrededor de la vuelta 27, sus neumáticos empezaron a decir basta. Pero no paró. Siguió, y siguió... y su casita derrumbó. Mala jugada. El ver a Hamilton con las ruedas de lluvia intermedia en las lonas me recordó a una cierta carrera en Hungría en la que otro piloto y equipo también se equivocaron, y pasaron de tener un podio asegurado a acabar octavos. Hamilton ha salido desatado, como un campeón, marcando vuelta rápida tras vuelta rápida. Se ha merendado a los Ferrari, al otro McLaren y, en menos de 10 vueltas, ya estaba doblando un Spyker.

Pero a rey muerto, rey puesto. El siguiente mejor ha sido Raikkonen, que no ha cometido ningún error. Así que su victoria ha sido justa, inmerecida, y rotunda. Alonso, que sólo ha podido adelantar a Massa cuando el brasileño se ha quedado sin neumáticos, ha hecho "lo justo", aunque siempre correcto. De nuevo los comentarios de Bobato nos han dicho que "iba recortando tiempo" en las últimas vueltas, pero recortando tiempo por detrás, puesto que Raikkonen iba acercándose por detrás, pese a ir por delante y yendo más rápido, en otro extraño giro de la cuarta dimensión en el continuo espacio-tiempo.

Massa se ha diluido conversando consigo mismo. Ha puesto un casette con rancheras de Rocío Durcal en la radio del coche y se ha dedicado a dar vueltas, hasta que al final le ha entrado cagalera y ha marcado la vuelta rápida.

Con un 6 y un 4, hago la cara de tu retratoLo que me quedé con ganas de decir de Vettel o de Liuzzi en Japón puedo decirlo abiertamente tras la carrera de China. Vettel apareció por el paddock del circuito de Shanghai con una sanción de diez posiciones después de llevarse por delante a Webber cuando estaba saludando a su tía la del pueblo en la carrera de Japón (aunque al final se la retiraron), pero el sábado le sancionaron con cinco posiciones por entorpecer a un rival en la clasificación, con lo que de su 12ª posición obtenida en la pista le hicieron salir el 17º (es curioso, pero en esta ocasión no he oído a los periolistas de telecinco decir que el reglamento no sanciona entorpecer a un contrario). En condiciones adversas, con un coche que en seco no tiró, han sido capaces de puntuar, asomarse al podio, y demostrar que son grandísimos pilotos. Tengo debilidad por Liuzzi, lo reconozco, y le echaré de menos el año que viene si como parece no consigue un asiento en F1.

Button proporcionó el alivio que estaba necesitando Honda al final de temporada con un quinto puesto final. Los BMW arriesgaron el sábado con una estrategia a una parada que al final les salió... mal. Se fueron para atrás en la clasificación y la carrera no les vino nada bien. Y eso sin decir que Kubica tuvo que retirarse a falta de 15 vueltas.

Bien por el puntito que ha sumado Coulthard, que ha batallado con Kovalainen toda la carrera.

Otro que ha luchado a brazo partido toda la carrera ha sido Ralf Schumacher. ¿Y? ¿No voy a decir nada bueno de él? Pues no. ¿Por qué iba a hacerlo? Un tío que ha chocado con la mitad de los pilotos que llevaba por delante, y que no ha sido capaz de aguantar una posición sin salirse creo que no merece mi alabanza. Y me da igual que sea un alemán en China o un español en Bahrein. Mal.

La mitad de las pit-babes de China... son tíos¿Quién nos queda por nombrar? La señora del fondo me indica que no hemos hablado de la retirada del automovilismo de Alex Wurz. Pues que le vaya bien. No sé dónde leí que en uno de los GP de Austria, cuando era probador de McLaren, mientras estaba dando vueltas al A1 Ring a los típicos VIP apuró una frenada para acojonar y el coche falló. Si no recuerdo mal se dieron contra el muro, el coche se partió por la mitad y, aunque él salió relativamente ileso, mandó como 6 meses al hospital a su acompañante, que estuvo varios días en coma (ahora que estoy haciendo memoria me suena que era un juez, pero para el caso da igual). Sí, quería contar una anécdota divertida, ahora que se va. No le echaremos de menos.

Por cierto, no quiero terminar sin recalcar otra circunstancia que hemos visto hoy. Pensaba que la ojeriza malsana que le tenían a Schumacher en las retransmisiones de telecinco del año pasado no podían ser superadas. Otra vez, me equivoqué. El chovinismo habitual hoy ha quedado en nada a la vista de los gritos de júbilo que el gordo sandio nos ha dedicado cuando Hamilton se ha ido a la puzolana. Lo que quité del post de la semana pasada por excesivo lo voy a poner en el de esta: que Dios lo tenga pronto en su gloria.

Queridos niños: Creo que puedo repetir lo que ya dije al final de la temporada pasada: el mejor piloto del año es el que gana el mundial. Este año, a falta de la última carrera, hay tres pilotos que pueden alzarse con el triunfo y, a mi entender, el que lo consiga lo tendrá merecido. Y, ahora, van a venir 15 días en los que nos vamos a hartar de oír todas las combinaciones de resultados posibles en los que Alonso se proclamaría campeón. Que Dios reparta suerte.

[Actualizado]
Intervenciones divinas, complots judeo-masónicos y la familia de Bernie en la crónica de China de El Experto.
Otra excelente crónica glosada con alabanzas a nuestros amigos los Toro Rosso, en El Anaconda.

lunes, 18 de junio de 2007

F1: GP Estados Unidos 2007

Hamilon seguido de cerca por AlonsoEste fin de semana estaba marcado con guirnaldas, luces y cobetes en el calendario de todos los aficionados a los deportes de motor. Primero, porque se disputaba la 73ª edición de las 24 horas de Le Mans, y segundo, porque se corría el GP de Estados Unidos de Fórmula Uno.

Los que se perdieron la primera de las pruebas, se merecen una seria reprensión. Este año ha habido, como casi siempre, de todo: lluvia, accidentes, roturas, abandonos varios, y un claro dominador: el Audi R10 TDI que ya ganara el pasado año. Cual GP de Canadá, las 24 de Le Mans han estado plagadas de coches de seguridad. Tirando de orgullo patrio, hay que decir que el Peugeot 908 HDI FAP de Marc Gené abandonó a falta de 2 horas para finalizar, por un problema de motor, cuando rodaban terceros.

EEUU: La tierra de las oportunidadesYendo ya a la F1, me van a tener que permitir, por enésima vez, una pequeña licencia. Quiero proponerles un pequeño juego: si les digo que voy a hablar de un equipo que nació en un garaje de la ilusión y el esfuerzo de un hombre del cual recibe su nombre, ¿sabrán de quién hablo? ¿McLaren? ¿Williams? ¿Brabham? ¿Cooper? ¿Ligier? ¿Tyrrel? ¿Jordan? ¿Sauber? ¿Minardi? ¡Pero si hasta Arrows podría cumplir el filtro dado! (El nombre Arrows viene de sus 5 fundadores: Franco Ambrosio, Alan Rees, Jackie Oliver, Dave Wass y Tony Southgate). ¿Cuántos de ustedes hubieran sido capaces de decir más de 3 escuderías que cumplieran esos requisitos? Pues sí, lo mismo puede ser McLaren, que Williams... que Ferrari.

¿Y qué pasa si miramos hacia atrás y vemos la evolución de la F1 en estos últimos 50 años largos? ¿Sería posible hoy en día que un equipo "de garaje y capo" recién venido pudiera aspirar a algo más que intentar acabar carreras sin ser ignominiosamente doblado antes de la primera parada? ¿Qué pasó con los Minardi, los Jordan, Jaguar y demás que luchaban en buena lid en la cola del pelotón? Ahora son Toro Rossos, Spikers y demás hijos de mega-abultadas cuentas bancarias de mucho nombre y poca pasta, pero que conservan aún muchas de las ganas que tenían antaño. Como alguno estará pensando, sigue habiendo lugar para la ilusión: los Super Aguri, con más tesón (y suerte) que presupuesto, están dándole cera a su matriz Honda carrera tras carrera; Toro Rosso le moja la oreja a sus hermanos mayores, los Red Bull, mucho más a menudo de lo que quisiera el Sr. Newey. No, no van a ganar el campeonato, y casi con toda seguridad no van a pillar podio (salvo debacle) en ninguna carrera, pero, a día de hoy, son los que están haciendo que este deporte sea interesante.

¡Corre Liuzzi, corre!Así que, ¿quiénes fueron los grandes protagonistas de la carrera? ¡Los italianos!
Liuzzi le hizo el catenaccio a Wurz desde la primera vuelta. Intento tras intento, le cerró el interior de manera similar a la que luego le hizo Hamilton a Alonso. Todavía no sé qué adelantamientos veía Antonio Bobato cuando decía que "se pasaban una y otra vez", porque en ningún momento estuvo al austriaco por delante (salvo cuando se pasaba de frenada y se iba fuera en la primera curva). ¿Y cómo no iba a haber contubernio italiano? Mientras que Wurz se desesperó viendo el alerón trasero de Liuzzi, cuando llegó Fisichella desde la cola del pelotón tras haber trompeado al principio de la carrera, Vitantonio puso el intermitente a la derecha, sacó su mano izquierda por la ventanilla y le hizo ese gesto que, como la música, no entiende de idiomas ni de culturas: el gesto internacional del "pasa, pasa". El tapón de Liuzzi atrapó no sólo a Wurz, sino que también pilló a Button, Speed, Sutil y Albers. Además, Liuzzi se fue a lo grande: como cuando Butragueño marcaba 3 goles en el Bernabéu y le cambiaban a falta de 5 minutos del final de partido para que recibiera la ovación del público, Liuzzi se fue al box a falta de 2 vueltas para terminar la carrera. ¡Ole!

¿Qué decir de Trulli? Con un coche claramente inferior al de Webber, empezó la carrera entre sollozos porque no le aguantaban los neumáticos traseros. Su ingeniero de pista, cual paño de lágrimas, le dijo que no se preocupara, que todos iban mal de neumáticos traseros. Mentira piadosa que permitió al italiano seguir aguantando y mantener la posición contra el australiano.

¿Qué más pasó? Que Coulthard, Barrichello y Ralf no tenían ganas de conducir y decidieron abandonar en la primera curva.

Nuestra apuesta esta semana iba a ser Sato y Vettel en puntos. Lamentablemente, los majagranzas de miapuesta.com (no pongo ni enlace para que a nadie se le ocurra pinchar) no les pareció elegante incluir a Vettel en las apuestas, así que sólo pudimos palmar los 5 euros de rigor a huracán Sato.

Queridos niños, ya para acabar: ¿le importa a alguien que ganara Hamilton, que Alonso se viera incapaz de adelantar a su compañero de equipo tras estar toda la semana protestando y diciendo que no le querían en McLaren o que la vuelta rápida la marcara Raikkonen? A mí, sinceramente, si no gana un Ferrari, me importa un bledo: siempre tendremos a los Minardi (perdón, Toro Rosso) para disfrutar de una carrera de verdad.

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