Mostrando entradas con la etiqueta NASA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NASA. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de julio de 2014

Del tamaño del Sol, la divulgación científica y la publicidad engañosa


Hagamos un ejercicio mental: imaginemos una tasca con dos sujetos A y B tomando cervezas y hablando, como es habitual, de lo divino y lo humano. Llegado a un punto determinado de embriaguez, el sujeto A dirá:
— El Sol tiene el tamaño de 20 Tierras.
A lo que B contestará:
— ¡Pero qué dices, si el Sol es una movida gordísima! ¡Tiene que ser muchísimo más grande!

Tras un par de cervezas más, y apelando al consenso democrático, es posible que A y B acuerden que "El Sol es mayor que 20 veces el tamaño de la Tierra, pero no mucho más".

¿Y todo esto por qué? Porque a la vez que se emiten por televisión documentales sobre la NASA, el programa Apollo, la historia de la carrera espacial y qué sabemos (y cómo lo hemos averiguado) del Universo, llega la publicidad y nos dicen que "el Sol es una bola de fuego incandescente del tamaño de 20 Tierras". ¿Cómo no va a ser verdad? ¡Lo ha dicho la tele!




Pero la realidad es distinta: El diámetro del Sol es de 1.392.000 kilómetros. El de la Tierra, unos 12.700 kilómetros (*). Aunque sólo fuera por diámetro, habría que poner más de 109 Tierras una al lado de la otra para llegar a igualarlo.

Si nos vamos al volumen, el Sol tiene un volumen de 1,4122 × 1018 km3, mientras que la Tierra se queda en unos minúsculos 1,08321 × 1012 km3. Es decir, el volumen del Sol es más de 1.300.000 veces mayor que la Tierra. ¡Un millón de veces! Sería como comparar una lata de Coca-Cola con 10 camiones cisterna.

El Sol no es lo que nos venden, es mucho más grande.

Para entretenimiento de niños y mayores podéis descargar e imprimir este divertido modelo a escala de la NASA, en el que además nos proponen, para visualizar la distancia Sol-Tierra con la misma escala de estos dibujos (me he tomado la libertad de juntarlos en la imagen de cabecera), usar un hilo de 20 metros.

Lo de que el Sol "escupe gases y fuego" lo vamos a dejar como ejercicio para casa.

(*) No, la Tierra no está achatada por los polos. O, mucho mejor dicho, no está achatada hasta el punto de hacerse notable. El diámetro ecuatorial es de 12.756km; el polar, 12.713km. Comparándolo con un balón de fútbol (unos 20cm de diámetro), el achatamiento sería de menos de un milímetro.

domingo, 19 de julio de 2009

Del 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna

Hace 40 años la humanidad culminó uno de sus mayores logros al alcanzar el sueño de poner el primer pie en el satélite de la Tierra. La Luna dejaba de ser una pelota de queso pegada al cielo como decían los brujos para convertirse en el astro que orbita alrededor de la Tierra como decían los científicos.

Quizás debiera haber cantado un panegírico sobre la gesta épica de aquellos hombres valientes, inteligentes y visionarios que cambiaron el mundo tal y como lo habíamos conocido hasta entonces. Quizás debiera haber relatado los sentimientos de aquellos astronautas que aterrizaron sobre la Luna por primera vez sin tener muy claro, ni muy seguro, que volvieran a pisar la Tierra. Quizás debiera haber descrito las dificultades técnicas que un viaje como aquel tenía hace nada menos que cuarenta años. Quizás debiera haber que gran parte de su éxito se lo debieron a la suerte y a un riesgo controlado.

Pero debo rendirme, porque nada de lo que pudiera salir de mi enjuta pluma estaría a la altura de las instrucciones para colonizar la Luna de mi amigo Luís Ramón. Nada más cierto ni más breve:

Coges una lata y la pones encima de un cohete de 110 metros. En orbita la lata sale, da la vuelta y engancha una especie de tienda de campaña motorizada. Luego con una calculadora programable llegas a la Luna y te quedas en órbita. Entonces se separa la tienda de campaña y aterrizas en la Luna. Te das una vuelta con un traje de buzo; incluso te has llevado un coche Feber. Cuando te has cansado te metes en la tienda y despegas con un camping gas que tienes debajo del culo.

Usas la calculadora otra vez para encontrar la lata en órbita, y cuando tienes a la Tierra en la mirilla que le has quitado a la puerta de casa, enciendes un cobete y te enganchas de nuevo, ni muy rápido ni muy despacio. Dejas la lata y te metes en un tipi que tenías preparado, pero es un tipi hecho de tela asfáltica y atraviesas a atmósfera sin achicharrarte. Abres unos paracaídas gordos y caes al mar donde te recogen los helicópteros de un portaaviones nucelar.

¡Y eso fue el viaje a la luna! ¡Hace 40 años! Ahora no llegamos ni a Parla.
Al fin y al cabo no fue para tanto, ¿o sí?

Si no me creen, pueden preguntárselo a Tony Leblanc, con todo su jaleo de propergoles.


(Haz click aquí si no ves el vídeo.)

Queridos niños, ya sabéis mi admiración por el asunto este de la conquista del espacio y demás, y si no lo sabéis, os lo digo ahora. Muchos somos los que no lo vivimos entonces, pero lo disfrutamos ahora, y espero que muchos serán los que, aprovechando el aniversario, descubran la belleza del espacio, al alcance de todos sólo con mirar al cielo cuando el sol se va a dormir.

Para el aficionado, para el neófito, para el aburrido, ahí van un par de recomendaciones a cualquiera interesado en el asunto y que este fin de semana se haya perdido los miles de especiales que han puesto en televisión.

La página que en la NASA le han dedicado al 40 aniversario:
http://www.nasa.gov/apollo40th

Las fotos de The Big Picture:
http://www.boston.com/bigpicture/2009/07/remembering_apollo_11.html

El vídeo de lainformacion.com (lo vi en Fogonazos):
http://www.youtube.com/watch?v=EtjGFBTbrhA&fmt=22


[Actualizado: Un par de enlaces más]

Fotografías de los puntos de aterrizaje de las naves Apollo

Michael Collins: Apuntes de un astronauta olvidado (gracias Rodros!)
http://fogonazos.blogspot.com/2009/07/el-cuaderno-del-astronauta-olvidado.html


Desmontando la teoría de la conspiración


Unas cuantas fotos más de la Luna, el ambiente y demás

Porqué los rusos no llegaron a la Luna

Los cazadores de mitos (mythbusters) y el fraude lunar

Fotos panorámicas de la Luna

miércoles, 14 de mayo de 2008

De supernovas, el universo invisible y astrónomos del S.XVI

Una mota de polvo en el espacioHace un par de días comentaba con un amigo (sí, el de siempre) que tras un par de post a carreras de F1 y otro muy jugoso que aunaba golfas y F1 ahora tocaba hablar de ciencia o dedicar otra entrada a los lamentos. Como a los amigos por lo general no les gusta leer cómo se consumen las vidas de sus colegas, pensó rápidamente en algo relacionado con la ciencia:

No escribas un post, escribe dos: uno sobre el anuncio del gran descubrimiento que va a hacer la NASA este miércoles, y otro después de que haga el anuncio, para decir que ha sido una mierda.
La verdad es que la idea no era mala, pero entre que no me apetecía ponerme a escribir y que no me parece que este blog tenga mucho interés en el mundo científico (aunque más bien no tiene ningún interés en general) le contesté algún exabrupto y dejé pasar la oportunidad.

La noticia en sí no sólo despertó la curiosidad de los aficionados, sino que también puso en funcionamiento su imaginación; sólo por eso la NASA se merece un aplauso.

Las apuestas daban como claro ganador claro al primer agujero negro visto (permítanme la expresión) por el ser humano, aunque, como bien apuntaba un tal Alberto en microsiervos, «No creo que sea la mayoría de las que se han dicho. Más que nada por que no se busca un agujero negro en el centro de la galaxia desde los años 50, ni tampoco vida extraterrestre, que se busca desde mucho antes, ni supernovas, porque ya tenemos bastantes cazadas, ni la demostración de la teoría de supercuerdas, porque es de los 60-70. Tiene que ser algo que se lleve buscando desde los años 50 y que probablemente sea teórico desde mucho antes.»

Y en esas estábamos, cuando finalmente la NASA hizo su anuncio.

El patio de mi casa es particular...En mi ignorancia, que es muy grande y fuerte, cuando vi la foto con el pie que rezaba Supernova remnant G1.9+0.3 no pude seguir leyendo y pensé que eran los restos de la supernova que en su momento vio Tycho Brahe. Cito de wikipedia:

En 1572, cuando tenía 26 años de edad, Tycho observó una supernova en la constelación de Cassiopeia. En aquella época se creía en la inmutabilidad del cielo y en la imposibilidad de la aparición de nuevas estrellas pero el brillo de ésta era incontestable. Inicialmente la estrella era tan brillante como Júpiter, pero pronto superó la magnitud -4, siendo visible incluso de día. Poco a poco fue desvaneciéndose hasta dejar de ser visible hacia marzo de 1574. Cuando Tycho publicó las observaciones detalladas de la aparición de esta supernova se convirtió instantáneamente en un reputado astrónomo. Llamó a la estrella Stella Nova.

Tras décadas de observación de Tycho Brahe, los progresos en cuanto a las teorías planetarias no parecían ir a la par de los esfuerzos llevados a cabo tanto por él como por sus ayudantes. Y aquí entró en juego Kepler, quien, a partir de las observaciones de Brahe enunció las famosas Leyes de Kepler:
  • Todos los planetas se desplazan alrededor del Sol describiendo órbitas elípticas, estando el Sol situado en uno de los focos
  • El radio vector que une el planeta y el Sol barre áreas iguales en tiempos iguales.
  • Para cualquier planeta, el cuadrado de su período orbital (tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del Sol) es directamente proporcional al cubo de la distancia media con el Sol.
Estas leyes definían el movimiento planetario con una exactitud nunca vista, aunque sería Newton quien más tarde enunciara la Ley de Gravitación Universal a partir de la tercera ley de Kepler.

Es curioso que, al igual que hiciera Brahe, también Kepler pudo observar una supernova, en 1604.

Esta es una de esas historias que se recogen en cualquier libro de divulgación que se precie de serlo, así que basta con haber leído un par de ellos para que se te vengan de inmediato Brahe y Kepler a la cabeza en cuanto alguien dice supernova.

Pero volvamos al descubrimiento de la de la NASA, porque las que vieron Brahe y Kepler estaban descubiertas y redescubiertas, aunque yo no lo supiera.

La explosión de esta supernova ocurrió hace 140 años. Quizás puedan parecer muchos, pero considerando que el nacimiento del Universo se produjo hace unos 14.000 millones de años, si lo comparamos con los 80 años que puede vivir una persona equivale a decir que sucedió hace algo así como 25 segundos, bastante menos que lo que tardamos en ir al baño, y no estamos hablando de un fenómeno tan habitual como este último.

¿Y qué tiene esta supernova de particular? Pues que no pudo verse en el espectro de luz visible porque
ocurrió en un punto cercano al centro de la galaxia, embebido en una densa nube de gas y polvo. Esto hizo que su luz palideciese un billón de veces (en luz óptica) en comparación a una supernova que no hubiese sido velada. Sin embargo, los restos que provocó (G1.9+0.3) han podido observarse ahora mediante rayos x y radio imágenes. [cito de aquí].
Vamos, que hace 140 años teníamos una supernova en el patio de detrás como quien dice, pero que no pudimos verla porque lo teníamos lleno de polvo cósmico.

Queridos niños: para variar, no puedo expresar con palabras la sensación de pequeñez que, una vez más, me ha invadido al ver las imágenes de esta G1.9+0.3. La capacidad de sorprenderme —sorprendernos— del Universo nunca decae.



Foto: http://observatorio.info/2007/09/volando-por-el-espacio. Está en tamaño gigante aquí.
La foto de Chandra: http://chandra.harvard.edu/photo/2008/g19/g19.jpg

domingo, 4 de noviembre de 2007

De las perras y la conquista del espacio

Hasta siempreSería lógico pensar que desde que los primeros Homo Sapiens poblaron la Tierra, todas las noches levantaban la mirada y miraban al cielo con curiosidad. Una miríada de puntitos luminosos aparecían en el cielo cada vez que el Sol se escondía en el horizonte. Dicen que la curiosidad mató al gato. En el caso de la conquista del espacio, la curiosidad mató a la perra.

Laika fue el primer ser vivo que salió de la Tierra lanzado en una cápsula espacial. El 3 de noviembre de 1957 partió a orbitar alrededor de la Tierra a bordo del Sputnik 2. Serguéi Pávlovich Koroliov, el padre de la carrera espacial rusa, el equivalente ruso a Wernher von Braun, consiguió una victoria más en la carrera espacial: además de poner en órbita el primer satélite artificial de la Historia, consiguió poner el órbita el primer ser vivo. Y digo que consiguió poner en órbita, pero sólo eso. Laika no volvió. Bueno, sí, el Sputnik 2 volvió a la Tierra el 14 de abril de 1958, 162 días después; pero para entonces Laika, que en ruso significa "que ladra", había dejado de ladrar. Laika murió 5 horas después del lanzamiento debido al sobrecalentamiento de la cápsula y al estrés.

Es curioso pensar que el primer lanzamiento tripulado al espacio se hizo a sabiendas de que su tripulante no iba a volver con vida. Es más, la idea era dejar a Laika orbitando 10 días y luego inyectarle un veneno de forma controlada. El primer viajero espacial se convirtió en la primera víctima del espacio.

A Laika se unieron otras víctimas en pro del conocimiento:

  • Valentin Bondarenko, murió en un incendio mientras estaba realizando unas pruebas de resistencia.
  • Los astronautas del Apolo I, Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee, también fallecieron mientras estaban en unos ejercicios.
  • Vladímir Komarov, murió al volver del espacio cuando la Soyuz 1 en la que viajaba no pudo abrir los paracaidas.
  • Georgi Dobrovolski, Viktor Patsayev y Vladislav Volkov no eran la delantera del Sporting en el 74. Murieron por un fallo de presión en la reentrada de la Soyuz 11.
  • Uno de esos recuerdos de infancia que tiene mi generación más asentados en la memoria fue el accidente del Challenger, el 28 de enero de 1986. Lo echaron tantas veces en televisión que fue considerado el programa que más veces se había emitido por televisión sólo hasta que Antena 3 repuso la primera temporada de los Simpson por septuagésima vez.
  • El accidente más reciente, el del Transbordador espacial Columbia el 1 de febrero del 2003, nos cogió en plena efervescencia de Internet. En vez de verlo por la tele con el corazón encogido, recibimos incontables chistes sobre el asunto por correo electrónico.

Queridos niños: en este puente de Todos los Santos, además de perros que se perdieron en el espacio, de cosmonautas rusos y de astronautas americanos, hay quien se acuerda de los seres queridos que ya no están con nosotros. A todos ellos, descansen en paz.