Del 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna
Hace 40 años la humanidad culminó uno de sus mayores logros al alcanzar el sueño de poner el primer pie en el satélite de la Tierra. La Luna dejaba de ser una pelota de queso pegada al cielo como decían los brujos para convertirse en el astro que orbita alrededor de la Tierra como decían los científicos.
Quizás debiera haber cantado un panegírico sobre la gesta épica de aquellos hombres valientes, inteligentes y visionarios que cambiaron el mundo tal y como lo habíamos conocido hasta entonces. Quizás debiera haber relatado los sentimientos de aquellos astronautas que aterrizaron sobre la Luna por primera vez sin tener muy claro, ni muy seguro, que volvieran a pisar la Tierra. Quizás debiera haber descrito las dificultades técnicas que un viaje como aquel tenía hace nada menos que cuarenta años. Quizás debiera haber que gran parte de su éxito se lo debieron a la suerte y a un riesgo controlado.
Pero debo rendirme, porque nada de lo que pudiera salir de mi enjuta pluma estaría a la altura de las instrucciones para colonizar la Luna de mi amigo Luís Ramón. Nada más cierto ni más breve:
Coges una lata y la pones encima de un cohete de 110 metros. En orbita la lata sale, da la vuelta y engancha una especie de tienda de campaña motorizada. Luego con una calculadora programable llegas a la Luna y te quedas en órbita. Entonces se separa la tienda de campaña y aterrizas en la Luna. Te das una vuelta con un traje de buzo; incluso te has llevado un coche Feber. Cuando te has cansado te metes en la tienda y despegas con un camping gas que tienes debajo del culo.Al fin y al cabo no fue para tanto, ¿o sí?
Usas la calculadora otra vez para encontrar la lata en órbita, y cuando tienes a la Tierra en la mirilla que le has quitado a la puerta de casa, enciendes un cobete y te enganchas de nuevo, ni muy rápido ni muy despacio. Dejas la lata y te metes en un tipi que tenías preparado, pero es un tipi hecho de tela asfáltica y atraviesas a atmósfera sin achicharrarte. Abres unos paracaídas gordos y caes al mar donde te recogen los helicópteros de un portaaviones nucelar.
¡Y eso fue el viaje a la luna! ¡Hace 40 años! Ahora no llegamos ni a Parla.
Si no me creen, pueden preguntárselo a Tony Leblanc, con todo su jaleo de propergoles.
(Haz click aquí si no ves el vídeo.)
Queridos niños, ya sabéis mi admiración por el asunto este de la conquista del espacio y demás, y si no lo sabéis, os lo digo ahora. Muchos somos los que no lo vivimos entonces, pero lo disfrutamos ahora, y espero que muchos serán los que, aprovechando el aniversario, descubran la belleza del espacio, al alcance de todos sólo con mirar al cielo cuando el sol se va a dormir.
Para el aficionado, para el neófito, para el aburrido, ahí van un par de recomendaciones a cualquiera interesado en el asunto y que este fin de semana se haya perdido los miles de especiales que han puesto en televisión.
La página que en la NASA le han dedicado al 40 aniversario:
http://www.nasa.gov/apollo40th
Las fotos de The Big Picture:
http://www.boston.com/bigpicture/2009/07/remembering_apollo_11.html
El vídeo de lainformacion.com (lo vi en Fogonazos):
http://www.youtube.com/watch?v=EtjGFBTbrhA&fmt=22
[Actualizado: Un par de enlaces más]
http://teleobjetivo.org/blog/fotografiados-los-puntos-de-aterrizaje-de-las-naves-apolo.html
http://fogonazos.blogspot.com/2009/07/el-cuaderno-del-astronauta-olvidado.html
El hombre que dispara contra la Luna, a.k.a. "el espejo lunar" (gracias Miguelón!)
http://noticias.lainformacion.com/ciencia-y-tecnologia/astronomia/el-hombre-que-dispara-contra-la-luna_9T4XXgMb4aZF2KdVs06KJ1/


