Hubo un tiempo en el que, por culpa de Celine Dion y de Brian Adams, los canadienses tenían que ir poniéndose en cola para pedirnos perdón por todo el mal que le habían hecho al mundo. Al menos en mi caso, si juntamos el GP de Canadá del 2007 con el GP de Canadá del 2008, se han resarcido.
El circuito de Canadá es el Mónaco de los pobres: muros a los lados, junto a los que se pasa muy rápido, muy cerca, y con mucho ruido, pero, en vez de llevar la máxima carga aerodinámica, aquí se corre con alerones prácticamente planos, buscando el mínimo apoyo para arañar milésimas en la recta que precede a la chicane del muro de los campeones.
La verdad es que el circuito Gilles Villeneuve es de todo menos glamuroso. Es la típica pista de scalextric, que va y viene, pero con dos frenadas en cada extremo: una en la horquilla del casino, y otra al final de la recta de meta. Y curvas medias y rápidas entre una y otra frenada, claro. Y todo con el peor pavimento del año. ¿Cómo es posible que año tras año se desintegre el asfalto en los mismo sitios? ¿Por qué nos quitan Nürbürgring y nos dejan un montón de cemento que se viene abajo? Pues porque Canadá mola.
En el GP de Canadá del 2007 tuvimos la carrera más loca del año: accidentes, coches de seguridad, pista cambiante, degradado inusual de neumáticos y hasta un Super Aguri en los puntos.
¿Y qué podía pasar este año que amenazaba lluvia? Pues cualquier cosa... o lo de siempre.
En la clasificación, que los señores —por decir algo— de Telecinco no consideraron oportuno emitir en directo, me quedé, como quien dice, con el culo roto. Pole espectacular de Hamilton. Inefable, increíble, intratable, inaudito... y todos los in- que quieran añadir a la lista. Más de seis décimas de distancia sobre Kubica, que a su vez aventajaba en otras dos a Raikkonen. No menos sorprendente fue la cuarta posición que consiguió Alonso, que había tenido problemas en todas las sesiones de libres precedentes, y que se colocó por delante de Rosberg, Massa y Kovalainen.
Al final se descartó la posibilidad de lluvia para la carrera, pero se introdujo un aliciente tradicional en Canadá: la pista que desaparece.
Sí, claro, uno podría pensar que eso es una barbaridad, pero como llevamos viéndolo años, lo único que se me ocurre es que es una tradición. Como Manolo el del bombo cuando juega la selección española o el tío disfrazado de diablo en el Tour de Francia, el tener que reasfaltar con cemento el circuito de Gilles Villeneuve cada sábado de carrera, es un clásico. Claro que este año han ido un poco más lejos, con operarios en la pista minutos antes de que comenzara la carrera y mensajes de "se recomienda a los pilotos usar la parte exterior de la curva 10 en la vuelta de reconocimiento". Eso en la vuelta de reconocimiento, pero... ¿y luego? ¡Luego da igual!
La salida fue sorprendentemente limpia. Alonso perdió una posición en favor de Rosberg, mientras que Barrichello y Nakajima subían dos posiciones en la salida, colocándose séptimo y décimo respectivamente.
La cosa daba comienzo con un Hamilton desatado, que rápidamente ponía tierra de por medio entre Kubica y él, camino de una victoria fácil si no había contratiempos, mientras que por detrás Raikkonen se mantenía a distancia. Cuando todo parecía indicar que íbamos a tener otra carrera estilo Budapest, pero en Quebec, ocurrió lo normal. Sutil aparca el coche en un lateral cuando le entraron ganas de bajarse a orinar y el Safety Car hacía de las suyas: se diluyeron las diferencias, se formó la cola, y, lo que es más importante, se cerró el pit lane.
Un par de vueltas después se abría la entrada para repostar, de modo que los siete primeros entraban juntos (muy juntos) a su primera parada. Nervios, prisas, y Kubica y Raikkonen salen juntos hacia el semáforo rojo. Tras la cagada de Massa del año pasado, que fue expulsado de la carrera por saltarse el semáforo en rojo, me imagino que en el box de Ferrari avisaron a Kimi para que no repitiera la chanza. Sí, Kubica y Raikkonen habían adelantado a Hamilton en la parada, pero no le habían dejado atrás. De hecho tanto Hamilton como Rosberg no se dieron cuenta de que el semáforo estaba en rojo, y tal cual salieron por el pit lane embistieron a Raikkonen, así que, además de que Hamilton y Rosberg perderán 10 posiciones en la parrilla de salida Francia, en Canadá Kimi y Lewis se quedaron fuera por una estupidez, y lo más cachondo es que Kubica, que lo veía todo en primera fila, se encontraba la pista libre para, no sin esfuerzo, conseguir su primera victoria en la F1.
Y es que Kubica salía por detrás de su compañero, Heidfeld, pero antes de adelantarle para liderar la carrera ya había pasado por la primera posición en algún momento de la carrera el mentado Hamilton, Barrichello, Coulthard, Trulli, y hasta Timo Glock.
¿Quién dijo que los pilotos sienten miedo? Tras mirar a la muerte a los ojos en esta misma pista hace un año y decirle a la cara que ese no era el día en que tenían que irse juntos, un año después Robert Kubica ha ganado su primera carrera a lo grande: con suerte, pero luchando.
La misma lucha que ha tenido hoy Massa, del que seguro que no vamos a oír nada en las noticias, ni vamos a leer nada en la prensa porque no ha nacido en Oviedo (y lo digo sin acritud). Tras la salida del Safety Car Massa entraba a repostar detrás de Raikkonen, con lo que tenía que esperar a que este terminara para entrar él. Pero, peor aun, volvía a salir sin haber echado gasolina. Una vuelta después volvía a entrar, ahora sí, para cambiar ruedas y completar el repostaje. Se veía entonces en la decimoséptima —y última— posición, a 18 segundos del penúltimo, y con muy poco que ganar. Pero entonces ha adelantado en pista a Nakajima, Webber, Glock, y a Kovalainen y Barrichello en el vértice de la curva 10. Sí, esa que se ha quedado sin asfalto y sin adherencia. Tras haber parado 2 veces y haber salido a 18 segundos del penúltimo, Massa conseguía remontar hasta la cuarta posición. Pero aun tenía que entrar a repostar de nuevo, de modo que volvía a caer hasta la séptima posición. De modo que vuelve a salir a pista y, marcando tiempos de 1.18.4 cuando todos los demás rodaban muy por encima de 1.19 (y la mayoría por encima de 1.20), da caza a Barrichello y a Trulli, aupándose hasta la quinta posición final.
Sí, soy ferrarista y tifosi, pero objetivamente la mejor carrera de hoy ha sido la de Massa. De largo.
La de hoy ha sido una de esas carreras difíciles de ver. La alternancia de líderes, estrategias y paradas en boxes han hecho que fuera más necesario estar pendiente de la pantalla de tiempos que de la imagen en directo, con lo que ello suponía. A la intachable carrera de BMW hay que añadir que el rendimiento de los Toyota ha sido de quitarse el sombrero. De andar perdidos toda la temporada en el medio del pelotón a liderar la carrera con los dos pilotos y jugársela con una sola parada para terminar cuarto y sexto.
Pero el protagonista indiscutible —e indiscutido— ha sido Robert Kubica. A principio de temporada le dijeron a Kubica que, aunque no estaba gordo, debía perder peso. ¿Por qué? Porque hacían falta 10 kilos en el morro del coche que equilibraran su entrada en curva. Así que Robert cambió las Tosta Rica por el muesli y la pasta por pescado a la plancha. Y perdió los 10 kilos que le pidieron, y ganó las 3 décimas que le faltaban.
Y, hoy, ha ganado su primera carrera. Mi más sincera enhorabuena. ¿Quiere esto decir que vuelve el reinado de los pilotos manipuladores? No, no me refiero a aquellos que emplean medios arteros, sino a aquellos que controlan la física del coche minimizando las correcciones.
Queridos niños: ¿puede haber algo más ignominioso que dejarnos sin rueda de prensa si Alonso no acaba en podio? Sí, cortar las declaraciones de Alonso fuera de la carrera de la manera más burda y soez para que sólo se le oyera decir que el equipo la había cagado en la estrategia. ¡Bravo! Y lo curioso es que en esa misma toma en directo declaraba, además de la cagada evidente de la estrategia, que se había salido al variar la trazada para intentar adelantar a Heidfeld. Pero no, eso no interesa a nadie.
Gracias, Telecinco, por amar tanto este deporte como la pasta que te ha aportado en estos últimos años.
El resultado final:
Posición | Nº | Piloto | Equipo | Vueltas | Tiempo | Parrilla |
1 | 4 | Robert Kubica | BMW Sauber | 70 | Winner | 2 |
2 | 3 | Nick Heidfeld | BMW Sauber | 70 | +16.4 secs | 8 |
3 | 9 | David Coulthard | Red Bull-Renault | 70 | +23.3 secs | 13 |
4 | 12 | Timo Glock | Toyota | 70 | +42.6 secs | 11 |
5 | 2 | Felipe Massa | Ferrari | 70 | +43.9 secs | 6 |
6 | 11 | Jarno Trulli | Toyota | 70 | +47.7 secs | 14 |
7 | 17 | Rubens Barrichello | Honda | 70 | +53.5 secs | 9 |
8 | 15 | Sebastian Vettel | STR-Ferrari | 70 | +54.1 secs | 19 |
9 | 23 | Heikki Kovalainen | McLaren-Mercedes | 70 | +54.4 secs | 7 |
10 | 7 | Nico Rosberg | Williams-Toyota | 70 | +57.7 secs | 5 |
11 | 16 | Jenson Button | Honda | 70 | +67.5 secs | 20 |
12 | 10 | Mark Webber | Red Bull-Renault | 70 | +71.2 secs | 10 |
13 | 14 | Sebastien Bourdais | STR-Ferrari | 69 | +1 Lap | 18 |
Ret | 21 | Giancarlo Fisichella | Force India-Ferrari | 51 | +19 Laps | 17 |
Ret | 8 | Kazuki Nakajima | Williams-Toyota | 46 | +24 Laps | 12 |
Ret | 5 | Fernando Alonso | Renault | 44 | +26 Laps | 4 |
Ret | 6 | Nelsinho Piquet | Renault | 39 | +31 Laps | 15 |
Ret | 1 | Kimi Räikkönen | Ferrari | 19 | Accident | 3 |
Ret | 22 | Lewis Hamilton | McLaren-Mercedes | 19 | Accident | 1 |
Ret | 20 | Adrian Sutil | Force India-Ferrari | 13 | +57 Laps | 16 |
Corregidas las erratas y las faltas de ortografía, provocadas por escribir la crónica a las horas en las que debía haber estado durmiendo, recomendamos seguir los comentarios post-carrera de
F1 de hoy y de siempre.
El merecido
análisis del GP de Canadá, listo y presto en
El Anaconda